Mostrando entradas con la etiqueta Información. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Información. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de junio de 2015

Familia T​ó​xica : El enemigo en casa

Familia T​ó​xica : El enemigo en casa 



Todos tenemos una familia, nacemos en un núcleo que previamente elegimos, pero no somos conscientes del “premio” hasta que es demasiado tarde. Unos tienen la suerte de encontrar en ella su apoyo y su guía y otros tienen en ellos a su peor enemigo. Si tienes la fortuna de tener una familia idílica es probable que no te sientas identificado, o no logres a discernir lo que es una familia tóxica.


Quien mas, quien menos ha chocado frontalmente con algún miembro de su núcleo familiar, también es mas común de lo que parece, tener varios frentes abiertos con cada uno de los miembros que forman tu familia. Esos seres con los que te une un nudo férreo, a los que estas unido por el lazo irrompible de la sangre, pueden hacer de tu casa un autentico Pandemónium, un infierno comprimido y asfixiante en el que ninguna penitencia parece aliviar su fuego.

A poco que seas una persona abierta de mente, puedes llegar a pensar que arrastras una gran cantidad de karma y esa relación hiriente que mantienes con tus seres queridos, es una forma de purgar todo ese saldo karmico que llevas a tus espaldas de otras encarnaciones, incluso puede que pienses que te lo mereces de algún modo, el chantaje emocional, la indiferencia y el desapego que te proyectan pueden llegar a hacerte pensar que eres tu el culpable y que aquello que te sucede realmente lo mereces, sufres porque eres el malo y tu entorno te lo recuerda a cada minuto.

Lo normal en muchas familias, es que cuando hay un miembro que se muestra capaz, independiente y resuelto con el entorno, un ser que agarra con fuerza su timón y se guía por la vida allí donde se propone, termine levantando las iras y las envidias más feroces de sus progenitores. Un polluelo que no necesita lecciones para emprender el vuelo, es un desagradecido y merece su rechazo más absoluto. Por regla general, los progenitores no reciben con agrado que un hijo pueda aleccionar y dar ejemplo, ellos o no supieron o no tuvieron el valor de enfocar sus vidas de la manera que idearon y desprecian irracionalmente a su vástago por lograr lo que ellos no se atrevieron emprender.

Utiliza esa situación angustiosa que mastica tu familia en tu provecho, quizás es la manera que proyectaste, para que te vieras obligado a emprender tu camino en solitario. Una familia opresora y castrante es el impulso que necesitas para salir y encontrarte a ti mismo, Encontraras indiferencia y rechazo, ese será el ultimo empujón que necesitabas. Tomar un rumbo distinto al que te ofrece hasta ese momento la vida, en esa especie de bucle sin salida, sin progresos, sin metas, para desarrollarte como persona, encontrar tus verdaderos dones, desarrollarlos y perfeccionarlos. Convertirte por ti mismo, en un ser completamente nuevo con un bagaje amplio y unas experiencias que te hagan crecer y evolucionar.

Quedarte anquilosado en ese núcleo que crees el mejor por que esa institución familiar dicta que la tradición y el orgullo es lo que la identifica, lo que la define y la diferencia. Que la sangre debe permanecer unida y ser una roca, pero en tu interior no te identificas con nada de esto. Salir y enfrentarte al mundo solo, es la vía no solo de escape, si no que te permita saber quien eres y de lo que eres capaz, esto solo se aprende con la experiencia y en solitario. Si no yerras una y otra vez, nunca aprenderás y este paso por la vida será como un cero a la izquierda, en tu casillero de experiencias.


Con el paso del tiempo y una vez madurada y reposada tu vida en el conocimiento y la experiencia de vivir en consecuencia con tus propias decisiones, puede que el regreso a casa sea distinto, la vida te ha dado las herramientas para lidiar con esas personas cerradas, y puedas emprender de nuevo esa relación, construyéndola con otros lazos distintos. En el peor de los casos, te darás cuenta de que poco o nada a cambiado y bendecirás el momento que decidiste partir y encontrar tu lugar en el mundo.

No debemos obligarnos a permanecer al lado de aquel que nos hace daño, no debemos caer en falsos chantajes, amor con prebendas y sentimientos de posesión. Nadie por mucha sangre que lleves de ella en tus venas, tiene mas autoridad sobre ti que tú, y por supuesto nadie te conoce mejor que tu mismo. Tu intuición, tu criterio y tu sentido común deben ser la brújula que te marque la dirección correcta. No hay que tener miedo al error, ya que gracias a el te convertirás en mejor persona, forjaras carácter y enriquecerás tu personalidad. Permanecer encarcelado en una relación tóxica solo por el lazo que te une a ellos, impedirá que despliegues las alas de tu autoconocimiento y vueles hacia horizontes donde la sabiduría y la experiencia te esperan con los brazos abiertos.

Si por el contrario disfrutas de una familia que te enriquece y te aporta conocimiento, disfruta de tu premio, ya que la necesidad de expandir tus horizontes, quizás no sean tan apremiantes. Debemos permanecer al lado de todo aquel que nos enriquece y nos hace mejores y debemos apartarnos de aquellos que nos hacen reincidir en nuestro peor defecto, nos obliga a tropezarnos una y otra veza con nuestro ego y limita nuestra expansión mental y social. Nunca debemos arrepentirnos de lo que hicimos. Por muy mal que nos resulte esta empresa, por muy traumática que sea la experiencia, siempre será mejor haber errado que el no haberlo intentado al menos.

Por muy toxico que sea tu entorno familiar, si este ambiente te empuja a buscar tu ubicación en este mundo, no puedes mas que dar las gracias. Ellos inconscientemente te ayudaron a dar con la senda que te permitió hallarte entre un mar de caos y dudas, dar con el sentido a esta vida y desarrollar tus propios dones, para convertirte en ese instrumento perfectamente afinado que hay en ti, es una gran recompensa. Agradece a esos que te oprimieron ya que sin esa negatividad no hubieras encontrado tu positividad, gracias a esa oscuridad hallaste el modo de encender tu luz e iluminar tu camino.

Como vivir con personas Negativas 

Una vez asumes y eres consciente de que tu entorno familiar no es sano, que tus energías te abandonan en todos y cada uno de los conflictos inútiles que tienes con ellos y sabes que no tienes escapatoria a corto plazo. ¿Qué se puede hacer?. Una vez que eres consciente de que las personas que te rodean son de corte negativo, que constantemente tienes ante ti un festival de dramas, victimismos y culpabilidades, que te perjudica anímicamente y mina tu moral. Esas personas que no paran de regodearse en lo que pudo ser (el famoso “y si…”), un temor perenne a lo que puede llegar, una vida anclada en el pasado o temerosa del futuro o incluso ambas. Asimilan y absorben el dolor ajeno y lo asumen como propio, retroalimentándose una y otra vez en ese bucle sin fin de negatividad.

Tú como ser humano positivo, te dejas llevar por la lógica empática y tratas de sacar a ese ser querido de ese bucle infinito de dramas, intentas con todas tus ganas rescatarlo de las garras de la negatividad, te sacrificas por aportar algo de luz a esa oscuridad y finalmente eres absorbido por ese tifón. Cuando pasa la tormenta tú terminas exhausto y sin embargo, el ser negativo que convive contigo sale exultante y victorioso, se embarro de la negatividad que tanto le gusta y saco de ti toda tu energía. 

Las personas negativas son muy activas y no descansaran hasta lograr su propósito.

Es importante asumir que esas personas no quieren cambiar, si no son conscientes de su negatividad, el problema no es de ellos, y reflejaran en nosotros toda su frustración al tomarse como una afrenta todos nuestros esfuerzos por cambiar su polaridad.

Si intuyes próximo un nuevo aluvión negativo, otra nueva oleada de drama, dolor y victimismo insano e inútil, un ejercicio de auto regodeo que no te aporta, pero que no puedes eludir de ningún modo, prepárate. Ante todo cambia tu actitud, evita la confrontación, evita el esfuerzo inútil de intentar por todos los medios el cambio en el otro.

Apaga tu sentimiento empático, ya que esa persona no busca nuestra empatía, solo quiere celebrar su dolor y disfrutar de el, pero no solo. Mantén una actitud neutra y deja que la tormenta descargue, no intentes resistir y deja fluir toda esa negatividad si que te toque o te afecte. No intervengas, un gesto de replica puede ser identificado, como un gesto de aprobación y por defecto doblara su dosis. Una vez logres que esa persona no se lleve de ti lo que busca y se de cuenta de ello, terminara por obviarte y buscar otra presa.

No debemos caer en ningún tipo de chantaje emocional, ya que buscaran con ello que caigas y vuelvas al redil. No debemos ser presas fáciles y caer en las mismas trampas de siempre, esas que apelan a nuestros sentimientos, para lograr de nosotros satisfacer su egoísmo. No te inmoles pensando que lograras salvar a ese ser querido, nadie quiere ser salvado, porque nadie reconocerá que necesita tu ayuda, si esa persona no es consciente de su aptitud no habrá quien la saque de ahí, solo puedes procurar que eso no te afecte. 


Mantenernos neutros, calmados y equilibrados 
es la clave para lidiar con la negatividad.

Si por el contrario notamos algún atisbo de conciencia, de que ese ser próximo con el que convivimos, empieza a ser consciente de su negatividad, es el momento de iniciar nuestro plan de rescate. No es cuestión de aleccionar, ni de mostrar lo malos que han sido con nosotros, no podemos atacar con sus armas.

Por el contrario debemos mostrar lo benéfico que puede ser para ellos un nuevo campo de visión ante la vida, mostrarles con nuestro propio ejemplo que al contrario que las leyes de la física, lo negativo solo atrae a lo negativo y que un cambio de aptitud volcara irremediablemente su balanza. Mostrarles que el pasado no se puede cambiar, y que el futuro es algo que escapa a nuestro control, que trabajando convenientemente nuestro presente podemos mejorar el futuro, que lo que importa es lo que vives ahora.

Hacerles entender que la enfermedad crece en estados negativos, que con una aptitud sana y positiva, no hay enfermedad que sobreviva. Alimentar culpas pasadas tampoco ayuda, el pasado debe ser recordado solo para no repetirlo, aprender del error para no volver a cometerlo es la única lectura que podemos hacer del pasado. Para curar los estados depresivos solo debemos aterrizar en el hoy, levantarse y empezar a andar en el presente, cura cualquier tropiezo del pasado.

Salir de los estados de ansiedad también es parecido, vivir en la anticipación no evitara que lo que tenga que suceder ocurra, debemos tomar la existencia como una lección que tenemos que vivir si o si, por que es necesaria para nosotros, porque gracias a esa experiencia podremos aprender y sacar una lectura positiva y responder nuestras propias dudas.

Todos tenemos alguien negativo alrededor nuestro, lo mejor para nosotros es evitar, en lo posible a este tipo de personas, si es un amigo plantéate seriamente que es lo que te une a él o a ella y que te aporta esa amistad, no quiere decir que cortes de forma radical, pero si que quizás espacies esos encuentros. Si es en un entorno laboral, evita los periodos de exposición largos, es difícil sobre todo si se trata de un jefe o un compañero muy próximo. Sea como sea mantenernos firmes y tratar que estropeen nuestro estado anímico será una tarea titánica que completar diariamente.

Debemos tener presentes que las personas negativas son muy activas, tienen personalidades con múltiples carencias y trataran contrarrestar su baja autoestima minando la tuya. Son personas que solo ven y potencian sus defectos, enmascaran deliberadamente sus virtudes para continuar alimentando su papel de víctima. Son envidiosas por naturaleza, buscaran aquello que te enriquece y te hace feliz y lo destruirán, pondrán todos sus recursos en juego para salir victoriosos, si por un instante logran hacer que tu estima se desplome les estarás otorgando una victoria y a su vez, les darás una razón para insistir.

Es difícil no caer y dejarnos llevar por nuestros bajos instintos, tropezar con nuestro ego y volver a caer en su juego, no lo permitas, potencia y eleva tu estima y mantén tu positivismo, eleva tu sentido del humor es el mejor escudo para repeler cualquier envite.

Como sobrevivir al Rechazo
La familia puede ser un gran apoyo, puede ser el pilar sobre el que construir una personalidad sana y segura, la familia puede elevar tu autoestima hasta niveles insospechados y puede alumbrar lo mejor que hay en ti, pero eso no pasa siempre, de hecho, son las familias, los seres mas queridos y mas cercanos, los que provocan los mayores fracasos, son el foco de los mayores conflictos y son la maquinaria perfecta para la creación de traumas.

La familia que no “eliges”, la que esta ahí cuando naces y que con suerte se multiplica llenando tu existencia de acompañantes que como tú, inician sus días a tu lado con el único propósito de competir y zancadillearte una y otra vez. Son los hermanos los que iniciaran una lucha sin tregua por la atención y el amor paternal, tratando de unificar el foco de atención sobre si mismo, restando en tamaño tu parcela de cariño y provocando el rechazo.

En la familia existen multitud de formas de rechazo y de cómo propiciar que este desemboque. Por regla general si destacas en el núcleo paterno filial, estarás provocando que tus hermanos se conviertan en enemigos, estos aprovecharan cualquier tropiezo para utilizarlo a su favor y desviar la atención paternal, y comenzar una campaña de desprestigio sistemático, que de cómo resultado tu exclusión y posterior rechazo. Una vez se dan las pautas necesarias para que la exclusión sea efectiva, tu familia tratara por todos los medios que cualquier gesto de proximidad, sea malinterpretado, rechazado y desviado del foco de atención progenitora.

Toda esta campaña de rechazo ira inevitablemente acompañada de una sistemática y cansina cantinela de despropósitos dirigidos sibilinamente hacia tu persona, con el fin de tratar de fabricar un enemigo global de la familia, un integrante que de permitir su reentrada, provocaría el desmembramiento de el resto de sus integrantes y por ende, la desintegración, provocando el miedo y la inseguridad paternal, instalando en la mente de los progenitores la ilusión de que es mejor estar tuerto que ciego y justificar así la ausencia de uno de los miembros.

El mayor desencadenante del rechazo es la envidia. Destacar sobre el resto o simplemente, no llegar a desarrollar una personalidad gregaria, y ser por contra independiente y seguro, desencadena la peor de las tormentas políticas en el seno de cualquier familia. La mayoría de las veces los progenitores actúan de llama, que hace que esa mecha prenda, marcando diferencias y mostrando constantes comparaciones entre los distintos hijos, provocaran que estos activen sus mecanismos de defensas mas primarios y luchen de la forma mas sangrienta  y agresiva por la atención del progenitor.

Esa aprobación que calma a la fiera, la mano en el lomo que tratan de conseguir a toda costa, mostrando una constante, infinita e insaciable necesidad de atención paternal. Esto es muy antiguo, desde Caín y Abel, los conflictos familiares se han ido refinando hasta lograr dramas difíciles de superar, vidas marcadas y traumadas, por un rechazo familiar, por un tratar de ser uno mismo, por tratar de formarte y forjarte en un ser completo e independiente, chocas con las aspiraciones parasitarias del resto de los miembros y termina por provocar la salida forzada del núcleo.

Una vez este rechazo y la exclusión es mas que palpable, una vez han logrado que la atención sea desviada y seas etiquetado como la causa de todos los desvelos paterno filiares, el único camino que te queda es el que tu mismo te construyes. Ya demostraste ser independiente y capaz de volar por ti mismo, ya dejaste patente que tu necesidad de dosis paternal era baja, pues es ahora cuando tienes que demostrarlo. Por suerte no te hacen falta y demuestras desenvolverte perfectamente en el mundo sin la necesidad del visto bueno de ninguna figura paternal, que te de la palmadita en la espalda y te diga lo bueno que eres.

Estas solo, física y literalmente solo, ahora es cuando debes demostrar lo que vales, aunque esto no te supondrá ningún esfuerzo, porque en tu interior ya lo sabes. Te enfrentas al mundo y este te hace reverencias, es fácil que la vida te sonría, pero que jamás logres contestarte muchos de los porqués que rondan tu cabeza, es fácil que esas preguntas nunca sean contestadas, porque básicamente el ego de las personas impide que reconozcan sus errores, desde luego esto es lo normal. Rectificar y pedir perdón es un esfuerzo titánico en aquellos que sus carencias le impiden ver sus dones y reconocerse autores de una conspiración domestica.

Aunque trates de realizar periódicos acercamientos, lo único que obtendrás, será la visión de su indiferencia y sus anchas espaldas al marcharse, todo esto no se aclarara hasta que deba aclararse, aquí es solo cuestión se sentarse a esperar que los acontecimientos se suceden y los ojos se abran. Este tipo de rechazos solo los cura el tiempo, pueden que pasen décadas, pero tarde o temprano se terminaran desencadenando unos acontecimientos que pongan todas las cosas en su sitio.

Cuando el rechazo procede directamente de los progenitores, sin que exista influencia externa, es debido a que estos suelen tender a fabricar un reflejo de si mismos en sus hijos y tratan de moldearlos a su imagen, rectificando esos errores que propiciaron que no lograran realizarse a si mismos, pero los hijos suelen tener sus propios planes y su propia personalidad, lo que provoca el conflicto y el posterior rechazo. También se suele dar el caso de que es el hijo el que se convierte en maestro de sus propios padres, este con su personalidad y su forma de desenvolverse en el entorno, provoca que los progenitores se queden sin argumentos y queden anulados por su propia progenie lo que es un ataque a su autoestima y ala figura de poder que representan y provoca el consiguiente rechazo como consecuencia directa.

Sobrevivir al rechazo depende en gran medida de dosificar tu necesidad de aprobación paternal, superar la soledad y crearte el entorno en el que construir tu propio oasis familiar, en el que crear un buen clima y evitar repetir los errores que propiciaron el aborto tardío de tu entorno familiar original. Es difícil asumir el rechazo, desde pequeños se instala en nuestro subconsciente que tus padres son tus guías, tus maestros, tu coraza y quedarte desnudo y desprotegido, es un licor verdaderamente amargo, muy difícil de tragar, pero evidentemente no imposible.

Todos en mayor o menor medida han sufrido algún tipo de rechazo familiar, la familia no es perfecta no es para nada una garantía de éxito y esta en nosotros el deber de enfocar debidamente cada situación y saber reconocer el conflicto y tratar de solucionar en la medida de lo conscientes que seamos del mismo.

Con las familias tóxicas no existen soluciones estándar, cada familia es un universo en continua eclosión y el parto de las posibles soluciones, para por concienciarnos del papel que jugamos en cada una de las situaciones que se desencadenan alrededor nuestro. Parar y recapacitar en el mejor aliado que tendremos, no dejarnos llevar por la corriente, evitar participar en el drama en la medida de lo posible y tratar de rectificar aquello que podamos ser participes y coautores.

Quizás no eres el rechazado, pero inconscientemente estas participando en un proceso inquisitorio, repasa y revisa tus acciones y trata de curar esas situaciones en las que fuiste el actor principal. Tampoco es recomendable tomar el papel de víctimas, este rol es la peor solución a cualquier problema que surja en una familia, ser responsables, maduros y conscientes, asumir aquello que provoco tu desacertada acción y rectificarla es el mayor síntoma de consciencia y madurez que conseguirás desarrollar en tu vida.


In: http://lacosechadealmas.blogspot.com

domingo, 31 de mayo de 2015

La mentira del Colesterol o como inventarse una enfermedad

La Mentira del Colesterol o como inventarse una enfermedad



Las personas que esten tomando los medicamentos  BAYCOL , VYTORIN, LIPITOR, ZOCOR, CRESTOR, MEVACOR, PRAVACHOLY LESCOL,  seria recomendable que leyeran el excelente articulo publicado en la Revista Discovery DSalud , sobre como asustar al personal con una enfermedad, quizás inexistente, denominada colesterol alto en sangre y lograr uno de los mas grandes y sucios  negocios  de la historia,  con medicamentos que está demostrado que perjudican hígado y otros órganos de nuestro organismo .

Si están entre este grupo de “riesgo” les invito a leer hasta el final este artículo, que aunque un poco largo, les mostrará como las gastan las Grandes Industrias Farmacéuticas.

Un consejo: Si estan agobiados por el dichoso colesterol hagan uso y abuso de una fruta mágica, la naranja, ¡¡¡ estan ya aqui !!!. Este medicamento seguro que no mata.

El exceso de colesterol “malo” ha pasado en apenas unas décadas de “factor de riesgo” cardiovascular a poco menos que una enfermedad en sí misma que debe ser tratada casi de forma crónica con fármacos para reducir o controlar su nivel en sangre. Pero, ¿qué hay de cierto? ¿Es eso así o se trata de otra estrategia de las multinacionales farmacéuticas para vender masivamente productos inútiles? ¿Se justifica la actual ingesta masiva de estatinas -cuyos efectos secundarios a largo plazo están aún por ver- o se trata de medicamentos que no previenen la arterioesclerosis y no han servido para salvar jamás una sola vida? Pasemos a valorarlo. La lucha contra el colesterol se ha convertido en uno de los grandes retos de la “medicina moderna”.

Y es que de ser presentado como un simple factor que puede contribuir a la aparición de accidentes cardiovasculares -junto a otros como la vida sedentaria, una inadecuada nutrición, el exceso de estrés, emocional o físico, o un consumo abusivo de alcohol y tabaco, entre otros- ha pasado a ser considerado una enfermedad en sí misma.

Actualmente muchas personas viven obsesionadas por el colesterol, con la angustia de que un día algún médico la mire y sentencie con voz solemne: “¡Tiene usted el colesterol alto!”. Y de ahí a convencernos de que estamos al borde del infarto sólo hay un paso.

Claro que en el fondo no hay de qué preocuparse ya que pocos instantes después el médico nos recetará el fármaco de turno y podremos irnos más tranquilos a casa. No importa la edad, que uno carezca de antecedentes cardiovasculares en la familia o que no haya sufrido ningún episodio anterior. Lo mejor es prevenir -eso nos dicen- y para eso nada como las “medicinas contra el colesterol”, es decir, las estatinas.

De hecho son el medicamento de moda. Tanto que una de ellas, comercializada como Lipitor, es el fármaco más vendido anualmente en Estados Unidos. Tanto que la venta de las diversas estatinas asciende a más de 26.000.000.000 de dólares anuales. Y tanto que, de empezar siendo un medicamento para las afecciones cardiovasculares hay quien habla ya de su uso contra la demencia vascular, el Alzheimer, el Sida, la diabetes y el cáncer.

Con lo que las farmacéuticas proponen ya descaradamente su venta sin receta. Es más, hay quien ha propuesto hasta ¡”enriquecer” con ellas el agua de algunas ciudades estadounidenses! Así están las cosas.

Se ha hecho creer a la población -e incluso a gran parte de los médicos- que el exceso del llamado colesterol malo es causa de muchas enfermedades pero que, gracias a Dios y a la Ciencia, unos fármacos milagrosos son la solución: las estatinas.

La publicidad bombardea machaconamente esa idea, los médicos la refuerzan y los grandes medios de comunicación -que ganan grandes sumas de dinero con sus anuncios- la apoyan sin plantearse siquiera qué hay de verdad en ello.

En suma, quieren hacernos creer -a pacientes y a médicos- que todo el mundo está de acuerdo en tres verdades presentadas como absolutas y que son las que sostienen un negocio fabuloso:

1) Que la principal causa de los problemas cardiovasculares es el exceso en sangre de colesterol “malo” (LDL).
2) Que las estatinas previenen esa posibilidad porque bajan su nivel.
3) Que ambas cosas están científicamente demostradas.

Bueno, pues la realidad es que no es así. Ni todo el mundo en la comunidad científica piensa que el colesterol tenga que ver con los accidentes cardiacos, ni todo el mundo cree que las estatinas prevengan los accidentes cardiovasculares al reducir el nivel de colesterol, ni todo el mundo está de acuerdo en que los estudios a largo plazo avalan esas afirmaciones.

Y como los razonamientos de quienes acusan al colesterol “malo” de tantos males y defienden las estatinas son de sobra conocidos permítasenos que, a título informativo, presentemos otros argumentos que suelen ocultarse para que cada cual decida por sí mismo.

¿ES EL COLESTEROL “MALO” EL RESPONSABLE DE LA APARICIÓN DE ACCIDENTES CARDIOVASCULARES? 

Hay quien piensa que no. Buena prueba de ello es que un grupo amplio de científicos, médicos, académicos y escritores sobre temas científicos y de salud de varios países se han reunido para formar La Red Internacional de Escépticos del Colesterol (THINCS) http://www.thincs.org/index.htm y poseen suficiente documentación como para tener entretenido a cualquiera durante semanas.

“Como la evidencia científica que avala la campaña anticolesterol es inexistente -afirman en su presentación- consideramos importante detenerla lo antes posible. Los miembros de este grupo representamos puntos de vista diferentes sobre la causa de la aterosclerosis y la enfermedad cardiovascular, algunos de ellos en conflicto con otros aunque eso es algo habitual en Ciencia.

Todos compartimos en cambio el escepticismo de que el alto nivel de colesterol y la grasa animal sean la causa de la aterosclerosis y de las enfermedades cardiovasculares.

El objetivo de esta web es por ello informar a nuestros colegas y al público de que tal idea no se apoya en evidencia científica alguna; es más, gran número de estudios científicos efectuados en los últimos años contradice eso abiertamente” (la negrita es nuestra). Y en efecto, existen muchos trabajos que reivindican el papel benéfico del colesterol.

Podríamos citar a muchos investigadores pero Ron Rosedale, especialista internacional en Nutrición y autor de El colesterol no es la causa de las enfermedades del corazón, resume con claridad el punto de vista de la mayoría: “No hay ningún tipo de vida en la Tierra -afirma- que pueda sobrevivir sin colesterol. Esto le dirá automáticamente que, en sí mismo, el colesterol no puede ser malo.

De hecho es uno de nuestros mejores amigos. Nosotros no estaríamos aquí sin él. Es más, la excesiva reducción del nivel de colesterol aumenta el riesgo de morir. No olvidemos que el colesterol es también precursor de todas las hormonas esteroideas.

El organismo no puede sintetizar estrógenos, testosterona, cortisona y muchas otras hormonas vitales sin colesterol”.

En cuanto a la polémica colesterol bueno-colesterol malo agrega: “Como quiera que la correlación entre el colesterol total y las enfermedades del corazón son débiles se buscó hace ya muchos años alguna correlación más fuerte.

Se afirmó así que hay un colesterol “bueno” llamado HDL y un colesterol “malo”, el LDL. Representando el HDL a las lipoproteínas de alta-densidad y el LDL a las de baja-densidad. Entiéndase pues que tanto el LDL como el HDL son lipoproteínas, es decir, grasas combinadas con proteínas.

Hay sólo un tipo de colesterol. No existe eso de un colesterol “bueno” y un colesterol “malo”. El colesterol es sólo colesterol. Y se combina con otras grasas y proteínas para ser conducido a través del torrente sanguíneo porque la grasa y nuestra sangre acuosa no se mezclan demasiado bien”. “Su cuerpo -subraya Rosedale sobre el papel clave del colesterol en la supervivencia de células y tejidos- fabrica y conserva el colesterol precisamente porque es importante -de hecho, vital- para la salud.

Una de sus funciones es impedir que las membranas celulares se caigan a pedazos. Como tal, podría considerarse pues al colesterol como el superpegamento de las células. Es un elemento imprescindible en cualquier tipo de reparación celular.

Y se sabe que las enfermedades coronarias asociadas con los ataques cardíacos están causadas por daños en las paredes arteriales. Daño que causa inflamación. Y se considera cada vez más que la enfermedad coronaria que provoca ataques cardíacos está causada principalmente por una inflamación crónica”. Llegados a este punto adelantamos ya dos ideas sobre las que volveremos más adelante: la coincidencia de lo manifestado por Rosedale con lo que asevera el doctor Matías Rath quien lleva años sosteniendo que el colesterol es un mecanismo de reparación del daño sufrido por las paredes arteriales al agrietarse el colágeno de su tejido conjuntivo por deficiencias nutricionales y la constatación -cada vez más compartida- de que en el caso de accidentes cardíacos el efecto positivo que se logra a veces con las estatinas se debe en realidad a su capacidad antiinflamatoria y no a que reduzcan el nivel de colesterol.

“Un error que raramente se comete en ciencias puras como la Física -añade Roseadle- parece cometerse con frecuencia en Medicina. Y es confundir la correlación con la causa. Porque que haya una débil correlación entre el colesterol alto y los ataques cardíacos no significa que el colesterol alto sea la causa del ataque cardíaco.

Ciertamente el pelo canoso está en correlación con el envejecimiento pero a nadie se le ocurriría decir por eso que las canas son la causa del envejecimiento. Y al igual que los tintes para ocultar las canas no nos hacen realmente más jóvenes bajar el colesterol tampoco va a evitar un ataque cardíaco”.

Parece corroborar esta afirmación uno de los estudios médicos más grandes realizado en humanos entre 1972 y 1998, el Múltiple Risk Factor Intervention Trial (MRFIT) -patrocinado por el National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI) el MRFIT-, movilizó 28 centros médicos y 250 investigadores costando 115 millones de dólares. A partir de un grupo inicial de 361.662 varones los investigadores seleccionaron a 12.866 participantes para el estudio y disminuyeron los supuestos factores de riesgo en accidentes cardiovasculares: redujeron la grasa a menos del 8%-10% de las calorías, la succión de colesterol dietético a menos de 250-300, mg/día y el incremento de grasas poliinsaturadas al 10% de las calorías; así como el tabaco y la presión sanguínea. Y no tuvieron éxito.

Los niveles de colesterol bajaron -como los del resto- pero no tuvieron ninguna incidencia en la prevención de los accidentes cardiovasculares. “Los resultados globales -afirmaron los investigadores en sus conclusiones- no muestran un efecto beneficioso de esta intervención multifactorial en las enfermedades cardiovasculares o en la mortalidad total”.

Un ensayo finlandés publicado en 1975 sí parecía apoyar la eficacia preventiva de disminuir el colesterol tras seguir a los pacientes durante cinco años pero en diciembre del 1991 se analizaron los resultados a los 10 años y se constató que quienes continuaron cuidadosamente la dieta para rebajar el nivel de colesterol tenían el doble de posibilidades de morir por una dolencia cardiovascular.

El profesor Michael Oliver escribiría sobre ello en el British Medical Journal lo siguiente: “Como la intervención múltiple contra los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares en hombres de mediana edad con un riesgo sólo moderado ha fallado a la hora de reducir la morbilidad y la mortalidad tal intervención difícilmente se justifica.
Esta conclusión se opone a las recomendaciones de muchos cuerpos asesores nacionales e internacionales que deben tener estos nuevos resultados en cuenta. No hacerlo sería éticamente inaceptable”. Añadiremos que el estudio más antiguo realizado sobre las causas de las dolencias cardíacas comenzó en 1948 en Framingham (Massachussets, EEUU).

Pues bien, poco antes de la Navidad de 1997 JAMA, el periódico de la Asociación Médica Americana, publicó un informe sobre el seguimiento realizado entonces que demostró que la grasa saturada reducía los infartos cerebrales.

Preocupados ante la aparente contradicción se les planteó a los investigadores si no sería que los sujetos de la investigación habían muerto antes por accidentes cardíacos y por eso el número de infartos cerebrales era menor a lo que éstos contestaron: “Tal hipótesis sería válida si hubiera una asociación nítida y directa entre la ingesta de grasas y las enfermedades del corazón.

Y dado que nosotros no encontramos tal asociación utilizar la mortalidad por enfermedades del corazón es una explicación muy improbable para justificar nuestros resultados”. En pocas palabras: tras 49 años de investigación no se encontró relación alguna entre una dieta rica en grasas y las enfermedades del corazón. Y por si fuera poco, en el Medical World News del 27 de marzo de 1992 se publicó otro estudio según el cual entre los adultos estudiados tras sufrir un ataque cardíaco mortal había tantas personas con un colesterol por encima de 300 como por debajo de 200.

Y en el nº 149 de la revista Atherosclerosis se afirmaría que más de la mitad de los pacientes admitidos en los hospitales con un ataque cardíaco presentaban unos índices normales de colesterol.

EL MARKETING FARMACÉUTICO SEPULTA LOS DATOS 

Walter Harternbach, en su libro La mentira del colesterol, revisa otros datos generalmente ignorados de los que extrae cinco ejemplos:

1) En el estudio Simvastatin (4-SStudie) -en el que fueron controladas 4.444 personas- se constató que “un nivel elevado de colesterol no tiene influencia alguna en el desarrollo de la arteriosclerosis o de los infartos de miocardio. Carece de sentido pues tratar de reducir el colesterol y de ahí que no esté indicado”.
2) El estudio Multifactorial Finlandés -que examinó los niveles de colesterol de 2.000 personas- demostró que entre quienes fueron tratados con fármacos anticolesterolemiantes hubo el triple de infartos y un tercio más de muertes que entre quienes no los tomaron.
3) En el estudio sobre el corazón Helsinki I (1987) realizado sobre 700 personas, al rebajar los índices de colesterol se registró un 40% más de efectos secundarios fatales que los observados en el grupo de control; y en el estudio Helsinki II (1993), realizado seis años más tarde, ese aumento llegó hasta el 50%. Es significativo también el aumento de casos de fallecimiento por cáncer al disminuir los niveles de colesterol: en el estudio Helsinki II alcanzó un valor del 43%.
4) En el estudio Framingham ya citado, al rebajar los niveles de colesterol se registró un notable incremento de los casos de fallecimiento por cáncer. En más de una investigación -como luego apuntaremos- se ha registrado tan notable “coincidencia”: el riesgo de cáncer y de infarto de miocardio parece aumentar a consecuencia de la ingesta de los medicamentos destinados a rebajar los niveles de colesterol.

Tras examinar los datos existentes sobre la relación ataques cardíacos-colesterol Harternbach formula tres conclusiones básicas:

1) El colesterol no tiene ninguna influencia en el desarrollo de la arteriosclerosis o el infarto de miocardio.
2) Los valores altos del nivel de colesterol están asociados a una alta esperanza de vida y a una menor frecuencia de los casos de cáncer.
3) La disminución del nivel de colesterol está asociada a numerosos fallecimientos y a una elevada incidencia en la aparición de cáncer”.

Cabe añadir que a los ejemplos señalados por Harternbach se pueden añadir otros. En la misma dirección apunta por ejemplo otro informe titulado Necesidad de cambiar la dirección de la medicación relacionada con el colesterol.

Un problema de gran urgencia dirigido por Yakugaku Zasshi y publicado en el Journal Pharmaceutical Society de Japón- pues en él se afirma que “el nivel de colesterol total alto no se asocia con una alta mortalidad coronaria en poblaciones de más de 40-50 años de edad.

Más importante aún: los valores de colesterol totales más altos se asocian a menores proporciones de cáncer y de todo tipo de mortalidad en estas poblaciones”. Y aunque a algunos les cueste creerlo hay un largo etcétera de estudios parecidos.

A PESAR DE LO CUAL LOS NIVELES DE COLESTEROL CONSIDERADOS “ACEPTABLES” SIGUEN BAJANDO 

El lector debería saber que, en el actual sistema médico-industrial, para multiplicar el número de enfermos -y, por tanto, el número de ventas de un medicamento- basta con reunir a un panel de “especialistas” y que éstos decidan que la cifra de determinado factor -el colesterol, en este caso- debe ser como máximo de la cantidad “X”.

Con esa simple decisión millones de personas que hasta ese día y hora estaban sanísimas pasan automáticamente a ser “enfermas” y, por ende, en potenciales víctimas de un accidente cardíaco.

Y, por supuesto, para que esa posibilidad no se produzca deben medicarse de inmediato. Así se hizo con el colesterol y las estatinas. Y con muchos otros fármacos. Un negocio redondo.

Basta revisar algunas cifras para comprobarlo. En la década de los noventa del pasado siglo XX estaban en tratamiento con estatinas trece millones de norteamericanos según datos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

En el 2001, sin embargo, un panel de expertos decidió cambiar esas normas y el número de consumidores de estatinas pasó así a ser de golpe de 36 millones. Y en el 2004 otra nueva reunión permitió bajar de nuevo la cifra de colesterol aceptable con lo que el número de estadounidenses que pasó a “beneficiarse” del consumo de estatinas pasó a ser de 40 millones.

Pero la corrupción acaba siempre -antes o después- saliendo a la luz. Y esa nueva decisión de bajar la cifra aceptable de colesterol fue ya denunciaba abiertamente por el prestigioso diario USA Today el 16 de octubre del 2004 con estas palabras referidas a quienes la tomaron: “Dirigían influyentes grupos médicos, fueron protagonistas en prestigiosos congresos, publicaban trabajos en las principales revistas y eran gigantes indiscutibles en su campo.

Pero cuando hace poco esos médicos asesoraron al Gobierno sobre las nuevas recomendaciones para el público con respecto al colesterol hubo algo más que todos ellos tenían en común y que no se dio a conocer: ocho de los nueve cobraban dinero de las propias compañías cuyos productos para reducir el colesterol recomendaban a millones de estadounidenses.

Dos eran accionistas de ellas. Otros dos comenzaron a trabajar para laboratorios poco después de hacer las recomendaciones. Otro era un científico ‘senior’ del Gobierno que también ofrece sus servicios a diez compañías e incluso pertenece a uno de sus directorios.

Con lo que ahora los grupos de consumidores -y otros- no sólo cuestionan las sugerencias de esos médicos sino también su capacidad para trabajar en pos de los intereses del público. Y esto pasa mientras algunas de esas compañías presionan al Gobierno para que permita que los fármacos que son objeto de esta controversia -estatinas como Lipitor y Zocor- sean de venta libre.

Obviamente hay médicos prestigiosos, vinculados a los laboratorios fabricantes de estatinas, que apoyan esa aprobación”. En este caso la situación más impresentable era la del doctor H. Bryan Brewer -Jefe de la División de Enfermedades Moleculares del National Heart, Lung and Blood Institute- que llegó a recibir 200.000 dólares de intereses privados externos mientras ocupaba su puesto en un organismo público como el NIH estatal.

¿Puede alguien mantener en serio que tales expertos emiten juicios independientes ante estos datos? “Los conflictos de intereses son cada vez más habituales ahora que dos tercios de las investigaciones médicas en las universidades son financiadas por la industria privada -añadía el reportaje del USA Today-. Veinte años atrás esta cifra sólo alcanzaba un tercio.

‘El gobierno no está produciendo medicamentos. Todos los grandes ensayos de estatinas han sido financiados por las compañías’, dijo el Dr. Scott Grundy, cardiólogo del University of Texas Southwestern Medical Center que encabezó el panel sobre colesterol.El Gobierno tiene sus propios problemas.

Hace una década se derogó la prohibición de realizar asesoramiento privado a los empleados públicos y en los últimos años hemos asistido a un escándalo tras otro por científicos federales que aceptaron dinero de compañías directamente afectadas por sus decisiones”.

No es de extrañar pues que más de 30 médicos, investigadores en materia de sanidad y científicos pusieran su firma en una contundente carta dirigida al Director de los Institutos Nacionales de la Salud en la que afirmaban “que las directrices, con sus recomendaciones para terapias farmacológicas, no están justificadas por argumentos de peso científico” (el subrayado es nuestro).

Pero una vez puesta la maquinaria en marcha no hay quien la detenga. Con los niveles de colesterol “aceptables” a mínimos absurdos -¡qué importa lo que digan los investigadores independientes!- nadie puede impedir ya que los más de 3.000 millones de dólares anuales que sólo en publicidad directa de fármacos y enfermedades se gastan las farmacéuticas en Estados Unidos alcancen su objetivo: hacer creer a gente sana que está enferma.

Una estrategia que se apoya también -entre otras cosas- en las ayudas que la industria da a las “asociaciones de pacientes” para controlarlas, en el dinero que invierten en las interesadas separatas especiales de las publicaciones científicas y en los millones de dólares que invierten en empresas de relaciones públicas para que éstas contacten en todo el mundo con periodistas -en general acríticos y pésimamente formados en este ámbito- así como con todo aquel que tenga cierto poder de decisión.

Sin olvidar, por supuesto, a los visitadores médicos y a los propios médicos, invitados una y otra vez a “congresos” a los que no sólo acuden gratuitamente sino que a veces incluso son pagados sólo por asistir y a los que se hacen todo tipo de “regalos”. Dinero sobra. Incluso para pagar a gente que se dedica sólo a desprestigiar toda voz discrepante independiente.

Y al final, como una mancha de aceite, la idea acaba imponiéndose en las consultas de los médicos que en cuatro minutos atienden a sus pacientes y tras echar un vistazo a los análisis prescriben de inmediato a muchos de ellos cualquiera de las muchas estatinas que ya se comercializan para reducir “ese nivel de colesterol tan alto que tienen”.

La mentira completa así el círculo y los pacientes, engañados, se medican sin necesidad. EL RIESGO-BENEFICIO DE LAS ESTATINAS Ray Moynihan, periodista especializado en temas de salud y en las técnicas de marketing de la industria para vender fármacos y enfermedades, resume así en su libro Medicamentos que nos enferman e industrias farmacéuticas que nos convierten en pacientes la controversia sobre el uso de las estatinas: “En definitiva, para muchos otros hombres (aquellos que no han padecido ningún accidente cardiovascular) y mujeres sanas no existen pruebas de peso que demuestren que estos fármacos puedan contribuir significativamente a prevenir una muerte prematura. (…) El uso del miedo para comercializar las estatinas ha escandalizado a los científicos independientes, consumidores y médicos en todo el mundo.

La preocupación es por partida doble.

En primer lugar, para la mayoría de las personas a quien va dirigido este marketing masivo no hay pruebas fidedignas que acrediten que las estatinas reduzcan las posibilidades de morir prematuramente.

En segundo lugar, y más relevante, el foco promocional sobre el colesterol desvía la atención de otros métodos más eficaces y eficientes para prolongar y mejorar la vida”.
La verdad es que los trabajos que apuntan que el tratamiento preventivo con estatinas por su acción sobre el colesterol podría evitar la muerte por accidente cardiovascular son escasos y nada concluyentes. De hecho investigadores de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá) elaboraron un meta-análisis reuniendo datos de cinco ensayos independientes de gran envergadura concluyendo que las estatinas reducen los infartos y los ictus en un porcentaje ínfimo: un 1,4%.

Porque eso significa que de 71 pacientes hipercolesterolémicos tratados preventivamente con estatinas durante cinco años se prevendría ese problema ¡en un sólo caso! Y algo más significativo aún: la tasa de efectos secundarios era del 1,8% superando la capacidad preventiva.

Mike Adams, periodista también especializado en temas de salud, publicó en julio del 2004 un artículo titulado Alerta sobre un fraude médico: las estatinas que reducen el colesterol no salvan ninguna vida (puede leerlo en http://www.newstarget.com/z001268.html en el que señalaba: “Una revisión crítica de trece ensayos clínicos publicada en JAMA -el periódico de la Asociación Médica Americana- revela algunos hechos sorprendentes sobre las estatinas:

1) Las estatinas no han salvado una sola vida.
2) A nivel preventivo las estatinas son absolutamente inútiles.
3) Las estatinas no reducen el riesgo de muerte ni siquiera en los casos de personas con el colesterol alto.
4) No hay un solo estudio que demuestre que las estatinas alargan la vida de las mujeres.” Dejamos claro de nuevo que muchos de los científicos, investigadores y especialistas en salud que se muestran contrarios a la extensión de las estatinas como medicamento preventivo no discuten su valor en el caso de accidentes cardiovasculares, discuten que consigan mejorar el estado del enfermo mediante la reducción del colesterol.

De hecho este mismo año se ha publicado en Annals of Internal Medicine un estudio en el que se afirma que las estatinas y los betabloqueantes usados para reducir la presión sanguínea reducen el índice de ataques cardíacos. Realizado por el Kaiser Permanente Health Insurance y científicos de Stanford y de la Universidad de California el estudio indica que el efecto beneficioso de las estatinas se debe a que disminuye la inflamación de las arterias.

Cuestión distinta es si la acción de las estatinas sobre el colesterol es beneficiosa y si los riesgos que afrontan los pacientes que las toman durante mucho tiempo de forma preventiva se justifican. Porque debe saberse que para bajar el nivel de colesterol las estatinas actúan bloqueando una enzima denominada HMG-CoA reductasa que controla la formación de colesterol en el organismo.

El problema es que esa enzima es necesaria para la producción de la coenzima Q-10 que juega un papel muy importante en la producción de Adenosín Trifosfato o ATP, es decir, la molécula que interviene en todas las transacciones de energía que se llevan a cabo en las células.

Se trata pues de una coenzima que está presente en cada una de las células de nuestro cuerpo pero que se concentra especialmente en las más activas que son las del corazón siendo por tanto indispensable para su correcto funcionamiento.

Por lo que usar estatinas para “prevenir” ataques cardíacos alegando que bajan el nivel de colesterol es una incongruencia ya que pueden terminar provocándolos si genera un déficit de Q-10. Y lo que sí está demostrada es la relación entre una carencia de esa coenzima y el deterioro de la función del miocardio, las disfunciones hepáticas y las miopatías, incluidas la cardiomiopatía y el fallo cardiaco congestivo.

El doctor Peter H. Langsjoen, especialista en el ámbito de la seguridad de las estatinas, revelaba en uno de sus trabajos -Cardiomiopatía inducida por las estatinas- que tras 17 años de experiencia con ellas había observado un incremento dramático de los fallos cardíacos como efecto secundario de su ingesta.

Una circunstancia, debemos suponer, que era perfectamente conocida por las compañías farmacéuticas ya que en los años 1989 y 1990 la Merck patentó el uso de la coenzima Q-10 en combinación con las estatinas para prevenir y tratar estas complicaciones (Brown MS. Coenzyme Q-10 with HMG-CoA reductase inhibitors. United States Patent, 4, 933,165. Jun,12,1990). Y en la patente de Merck se puede leer con toda claridad: “(…) since coenzyme Q-10 (…) is of benefit in congestive Heart Failure, the combination with HMG-CoA reductase inhibitors(statins) should be of value in such patients who also have added risk of high colesterol”.

Es decir, “(…) dado que la coenzima Q-10 (…) ofrece beneficios en los casos de fallos cardiacos congestivos la combinación de esta sustancia con los inhibidores de HMG-CoA reductasa (estatinas) sería importante en aquellos pacientes con el riesgo añadido de tener el colesterol alto”.

A pesar de lo cual, que se sepa, la empresa jamás mostró especial interés en trasladar a pacientes y médicos la importancia de suplementar con coenzima Q-10 la prescripción de estatinas.

Los daños musculares -y no olvidemos que el corazón es un músculo- provocados por las estatinas como efectos secundarios son los más conocidos desde hace tiempo. Ya en agosto del 2001 Bayer se vio forzada a retirar del mercado Baycol (cerivastatin) después de que se relacionaran con ese medicamento al menos 52 muertes.

Y varios de los pacientes que tomaron Baycol para reducir su nivel de colesterol fueron diagnosticados con un padecimiento conocido como rabdomiolisis, enfermedad de las fibras musculares que se descomponen liberando sus restos en la circulación y causando necrosis tubular aguda, insuficiencia renal y, en algunos casos, la muerte.

Y no son sólo los daños musculares o hepáticos. Aún hay más. Duane Graveline -conocido popularmente en Estados Unidos como “Doc” Graveline- ha sido especialista en Medicina Aeroespacial, astronauta, cirujano de vuelo y médico de familia durante más de 20 años.
Pues bien, tras un episodio de amnesia sufrido como efecto secundario de la ingesta de la estatina Lipitor -recetado para controlar su colesterol “no demasiado alto”- decidió investigar en profundidad sobre el riesgo-beneficio de las estatinas.

Y fruto de ese trabajo fue la página web http://www.spacedoc.net/ y el libro Statin Drugs – Side Effects en cuyo prólogo puede leerse. “Si consume usted Vytorin, Lipitor, Zocor, Crestor, Mevacor, Pravachol o Lescol debería leer este libro.

La mayoría de los efectos secundarios de las estatinas son desconocidos por sus ocupados doctores. Aunque ya conocen los problemas que pueden causar en los músculos y en el hígado pocos han oído hablar de la amnesia y otras formas de trastorno de memoria; y menos todavía de la hostilidad, agresividad y depresión profunda relacionadas con las estatinas.

Pero más ominoso aún es el trabajo de Muldoon que señala que con pruebas suficientemente sensibles se demuestra que el 100% de los consumidores de estatinas padece un déficit cognoscitivo.

El inaceptable legado actual del uso de estatinas en altas dosis es un sendero de dolores crónicos, entumecimiento, debilidad, confusión, fatiga, respiración agitada y deficiencia cardiaca en millares de víctimas confiadas.

Muchos médicos se han vuelto víctimas del uso de las estatinas y, como el autor, ahora sospechan que el mensaje de los persuasivos representantes de las farmacéuticas puede no haber sido nunca verdad”.

En una entrevista que le hizo el doctor Jay S. Cohen a Graveline -léala en http://www.MedicationSense.com éste apuntaba además en una dirección que puede resultar sorprendente, aterradora, pero en algunos casos también esperanzadora.

“Los médicos, como sus pacientes -contestaba Graveline a una de las preguntas-, ignoran por completo el problema de los efectos secundarios cognitivos de las estatinas. Una y otra vez aseguran y tranquilizan a sus pacientes preocupados y les dicen que sus lapsos de memoria son ‘los esperados para su edad’, quizás un ‘toque de senilidad’ o incluso ‘Alzheimer temprano’.

Y ahora, tras más de diez años de prescribir estatinas y tranquilizar a los pacientes sobre su seguridad, lo último que un médico quiere oír es que ha estado equivocado durante tanto tiempo”. La pregunta es obvia: ¿tiene usted problemas cognitivos y ha estado tomando durante años estatinas para controlar el colesterol? Porque si es así quizás ni su médico ni usted hayan asociado hasta ahora ese problema con las estatinas pero resulta que ¡podrían ser la causa! Si, tal y como sostiene Graveline, algunos de los problemas cognitivos hoy diagnosticados como irrecuperables fueran el producto de la ingesta prolongada de estatinas la solución preventiva estaría precisamente en no tomarlos.

No estaría pues de más que los médicos que atienden a este tipo de pacientes se ocuparan de saber si los mismos tomaron estatinas y durante cuánto tiempo. Sería un buen comienzo. En julio del 2003 la revista Pharmacotherapy publicaba La pérdida de memoria asociada a las estatinas: análisis de 60 informes de casos y revisión de la literatura.

El artículo examinó 60 casos de deterioros cognoscitivos asociados a las estatinas y recogidos del propio sistema de vigilancia Medwatch de la FDA.

Bueno, pues según las conclusiones esos deterioros estaban relacionados con las dosis: a más fuerte el medicamento y la dosis, mayor el riesgo. Avalando así las conclusiones alcanzadas por Graveline. Otro dato bastante ignorado es que los estudios sobre la eficacia de las estatinas suelen ser bastante sesgados.De hecho en más del 80% de los casos se realizaron con hombres y no con mujeres.

Y raramente se han tenido en cuenta que quienes las toman suelen padecer otras patologías. Precisamente al considerar que los pacientes con patologías subyacentes podrían experimentar serios efectos secundarios el Ministerio de Salud de Canadá obligó el pasado año a los fabricantes de medicamentos -entre ellos los de Lipitor (atorvastatin), Zocor (simvastatin), Mevacor (lovastatin), Lescol y Lescol XL (fluvastatin), Pravachol (pravastatin) y Crestor (rosuvastatin) a que cambiaran la información sobre la seguridad de sus productos y remarcaran el potencial de daño muscular en pacientes que consumen alcohol, toman otros medicamentos, padecen problemas renales o hepáticos, son diabéticos, hacen excesivo ejercicio físico, están embarazadas (parece que podría causar malformaciones en el feto), padecen de tiroides, han sufrido daños musculares o en los tejidos (cirugía)… y algunas otras patologías más.

RESPUESTA INFLAMATORIA 

En suma, ha llegado el momento de comenzar a contemplar el papel del colesterol y de todo el arsenal de medicamentos desarrollados en su contra de otra manera. ¿O cuando suena la alarma en su casa la apaga usted en lugar de comprobar por qué suena? “Cuando el daño en las paredes arteriales se produce y la inflamación comienza -escribe Ron Rosedale en su libro El Colesterol no es la causa de las enfermedades del corazón- se liberan mediadores químicos para que el daño pueda repararse.

El hígado se pone en marcha para reciclar o fabricar colesterol dado que ninguna célula, humana o de cualquier otro tipo, puede hacerse sin él.

En este caso el colesterol está siendo elaborado y distribuido en su torrente sanguíneo para ayudar a reparar el tejido dañado y, de hecho, para mantenerlo vivo. Si el daño es excesivo es necesario distribuir colesterol extra a través del torrente sanguíneo.

No parece muy inteligente pues reducir simplemente el colesterol y olvidarse de por qué está allí. Mucho más inteligente parece reducir la necesidad extra de colesterol, el daño excesivo que está teniendo lugar, la razón para la inflamación crónica”.

Y formulado así el problema no falta quien ha formulado también la solución desde los mismos planteamientos. “El colesterol, los triglicéridos, las lipoproteínas de alta y baja densidad (HDL y LDL) y demás productos metabólicos -escribe Matías Rath en su libro Por qué los animales no sufren infartos y los hombres sí- son recursos reparadores por excelencia y su nivel en la sangre se incrementa como consecuencia del debilitamiento de las paredes arteriales.

Si las paredes de los vasos sufren un debilitamiento crónico la demanda de reparación se hará cada vez mayor y la velocidad con que el hígado produce esas moléculas irá en aumento.

Debido pues a ese aumento de la producción de colesterol y otros factores de reparación en el hígado el nivel de tales moléculas en la corriente sanguínea crece convirtiéndolas al cabo de cierto tiempo en factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En resumen, la medida más importante para reducir el nivel de colesterol y otros factores de riesgo secundarios consiste en fortalecer las paredes arteriales reduciendo la demanda metabólica de un aumento de la producción de estos factores por el hígado. (…) Y los únicos dos factores que pueden influir en la salud cardiovascular son la dieta y, sobre todo, un aporte de nutrientes esenciales concretos que regulen el metabolismo celular”.

Este planteamiento de Rath podría incluso explicar los sorprendentes datos de algunos estudios citados anteriormente en los que la existencia de altos niveles de colesterol se relaciona con menos casos de cáncer. Todo apunta a que el colesterol, al proteger las paredes de los vasos, impediría la migración de las células tumorales a través de ellos, una de las hipótesis de explicación de las metástasis.

Por ello da tanta importancia Rath a la vitamina C y a dos aminoácidos como la lisina y la prolina pues, junto a otros nutrientes, actúan como protectores del colágeno del tejido conjuntivo en las paredes de los vasos y arterias protegiendo así de las dolencias cardiovasculares (vea lo ya publicado al respecto en el nº 64 de la revista al hablar sobre la Medicina Celular en la sección de Reportajes de nuestra web). Confiamos en que a partir de ahora empiece usted a mirar el colesterol con otros ojos.


Fuente: Discovery Salud