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viernes, 22 de mayo de 2015

LOS DIEZ ERRORES METAFÍSICOS MÁS COMUNES

CAMINO ESPIRITUAL : LOS DIEZ ERRORES METAFÍSICOS MÁS COMUNES

Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, buscamos la perfección en nuestras vidas. Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, ideas, alimentación, y hasta la vida social.

A veces, hacemos sacrificios con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que anhelamos.

La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizarnos a tal punto de pensar que “Dios se ha olvidado de nosotros”. Cualquiera sea la reacción, ésta sólo nos está señalando que hemos cometido un error. Y un error puede ser corregido.

El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta. El Universo tiene sus “teclas” y la metafísica nos enseña.

¿Cuáles son? Algunas escuelas esotéricas han tergiversado estas enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer errores y a frustrarse en sus expectativas.

Algunos de los errores más comunes son los siguientes:

  1. ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O EN ÁNGELES, O EN CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA

Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño.

En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y sólo veo amor en todas partes”. En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego.

Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden transformar su situación personal, lo que encierra un error. No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras “creencias. Solamente los pensamientos que hemos internalizado y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan. Dicho de otra manera, aquello que “sentimos” internamente que es así es lo que toma forma en el mundo externo.

La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la emoción o sensación que acompaña a esa idea, no la internalizamos como una verdad dentro de nosotros.

La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo” pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de paz, armonía y prosperidad.

2. ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN

Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás.

La mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual. Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque el problema es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo.
La mayoría de los problemas son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el “despertar de su conciencia”. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa.

El enviar la luz a la persona podría acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor. Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.

En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.

3. CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE

No vamos hacia Dios, YA ESTAMOS EN DIOS. Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar.

En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos.

Tal vez el error provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está “en el cielo”, como si nosotros estuviéramos separados de El. Nosotros y el “cielo” somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual.

4. ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMILIAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISIS

En nuestra cultura está bien visto que uno se aflija o sufra a la par de sus seres queridos; sin embargo, eso sólo aumenta el pesar. Si interpretamos nuestro pesar desde otro nivel, esto significa que creemos más en el poder de la enfermedad o la crisis que en la solución.

Cuando uno se aflige por la enfermedad de un ser querido, agrava esa enfermedad, le da más fuerza y poder. La solución es hacer un esfuerzo personal y reconocer que, más allá de nuestro entendimiento, hay una Inteligencia Superior que está actuando y que tiene el poder de restaurar completamente a nuestro ser querido, si así lo desea dicha persona.

Lo mismo ocurre con cualquier tipo de problema o crisis. Si nos afligimos, es porque nuestro ego ha aceptado que hay una fuerza más potente que el Poder Divino.

5. CREER QUE UNO HA SIDO “ELEGIDO” POR DIOS

Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy importante y no puede divulgarse a personas que no están tan evolucionadas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso.

Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida.

Esta forma de arrogancia también se ven en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para Todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios.

Todos somos iguales antes los ojos de Dios. Para El, nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo divino.

6. SACRIFICARSE POR OTROS

No hay nada más inútil e insatisfactorio que sacrificarse por los demás. Las tareas que se hagan por los demás deberán hacerse con amor o, de lo contrario, evitarse. Todo lo que se hace con amor es placentero; por lo tanto, no pesa ni molesta. Por el contrario, todo lo que se hace con sacrificio genera presión interna, rencor, enojo, molestia y, a veces, hasta odio.

El sacrificio por los demás está aprobado socialmente y es muy bien visto. Uno puede sacrificarse, por ejemplo, por los hijos, por los padres, por la pareja, por la profesión, por los niños desamparados, por alguien enfermo, por la institución religiosa a la que pertenece, por la empresa que da trabajo. La lista podría ser interminable y no es más que un muestrario de la acción equivocada de nuestro ego.

El sacrificio va muy de la mano con la manipulación. Por ejemplo, una madre que ha dejado su vida de lado por los hijos, tarde o temprano, usará su postura como válida para exigir algo de ellos; el novio o novia que cambia su rutina y deja de hacer ciertas actividades por el otro tratará después de exigir lo mismo.

La próxima vez que vayas a sacrificarte por alguien, pregúntate primero si ese alguien te lo pidió. La actitud de mártir no lleva hacia Dios como muchos creen, sólo el camino del amor. Haz las cosas con amor o no las hagas.

7. DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMÁGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO

Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) produce cambios en nuestra vibración personal y que pueden ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces para bien, otras para mal.

Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen.

Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes.

Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla.

Vivimos en un Universo Mental. “Todo lo que Creemos se hace Realidad“. ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente.

8. CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO

Sentir que gracias a uno otras personas se iluminan o, al revés, que la presencia de otros nos devuelve la luz es pura ilusión del ego. La verdadera Guía es Interna, es tu Intuición, la Voz de tu Espíritu. Muchas veces esa voz coincidirá con lo que escuchas de afuera y pensarás que alguien te está guiando. Pero, apenas aceptes a alguien como tu ídolo, comenzarás a fabricar tu propia decepción. Ocurre lo mismo si alguien te ha entronizado y te ha tomado como líder; en algún momento los problemas de tu vida personal lo decepcionarán.

Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo. Por tal motivo, es conveniente mantener una actitud receptiva hacia las señales que recibimos de nuestro entorno y ver qué resonancia producen en nuestro interior.

No eres el salvador ni la guía de nadie. Ninguna vida depende de tus conocimientos ni de tus esfuerzos. Esto es cierto también al revés. Nadie te rescatará ni te salvará, excepto tú mismo.

El mejor Guía con que contamos está dentro de Nosotros. Nos habla con voz suave y paciente, sin obligarnos a nada; nos indica siempre el camino más corto y más feliz, nos da la idea más adecuada y la respuesta que racionalmente no podemos encontrar.

Por eso, es conveniente practicar meditación y ejercicios de relajación para poder escuchar esa voz. Si vives de prisa, tenso, angustiado y con un ritmo acelerado, seguramente no oirás la “voz de tu intuición” y buscarás guías externas.

Hay personas que son muy positivas y estimulantes, y podrán ayudarte en un principio. Evita idolatrarlas y evita también ser idolatrado. Recuerda siempre que la “Guía más válida y acertada está siempre dentro de ti”.

9. CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA

Tendemos a caer muy fácilmente en la creencia de que las personas que nos enseñan son adelantados y que ya han superado muchas pruebas en su vida. En algunos casos, esto es totalmente cierto; en otros, no. El hecho de que una persona transmita una determinada información no la coloca en un grado superior. Debes recordar que cualquier forma de idealización o selectividad corresponde al terreno del ego.

Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen “disfrazados” de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales, plantas y demás. Son aquellos que nos traen problemas. Ellos son los que realmente nos enseñan las lecciones que tenemos que aprender porque nos ponen a prueba.

Todas las religiones del mundo enseñan que Dios es Amor, que vivir con Dios significa expresar Amor a los demás. Algunas personas asisten a templos, iglesias, o escuelas esotéricas, donde reciben esta información, pero luego van a sus casas y se pelean con sus familiares, critican a sus vecinos, odian a sus jefes, a los políticos, a los animales, a individuos de otras razas o culturas. Ellos todavía no han aprendido la lección y la vida los llevará a enfrentarse una y otra vez con la misma situación o persona… hasta que aprendan a mostrar amor.

Haciendo una comparación con la enseñanza tradicional, los líderes espirituales o religiosos son los “libros” que nos dan la información; las personas que nos traen problemas son los maestros que “nos toman el examen” para ver si pasamos la prueba o no.

Existe una Ley en el Universo: Todo lo que nos molesta, complica, enreda, o todo lo que odiamos, se nos “pega”. Esto ocurre hasta que aprendemos a amar la situación. Entonces, ese problema o esa persona se convierten en el maestro espiritual de ese momento.

10. CREER QUE UNO NO PUEDE ENOJARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA POR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL

Esta creencia nos lleva a una gran represión de la ira y de los enojos, que hacen su reaparición más tarde bajo la forma de rencor, crítica o rechazo. Mientras estamos en el plano terrenal, vivimos la sensaciones y las emociones de este plano. Algunas de ellas son muy placenteras, otras no.

El tener un conocimiento intelectual acerca de la acción destructiva de ciertas emociones no las hace desaparecer. Uno puede saber lo malo que es el enojo y, sin embargo, no puede evitar enojarse.

En realidad, uno sí puede evitar enojarse, o asustarse o angustiarse, pero eso exige un entrenamiento. Durante dicho entrenamiento, hay momentos en que podemos dominar la rabia y la ansiedad, y otros en los que nada puede calmarnos. Una vez que aparece el enojo, lo mejor es descargarlo de la manera más positiva posible. Es mucho peor reprimirse e intentar decir: “Todo está bien en mi mundo”, cuando uno internamente está sintiendo el deseo primitivo de querer atacar a alguien.

La mayoría de las personas que transitan el terreno espiritual son muy exigentes consigo mismas y pretenden erradicar completamente de sus vidas este tipo de reacciones. Esto no resulta desacertado pero se logra a través de un proceso. Sé amable contigo mismo y, de vez en cuando, date el permiso necesario para maldecir, golpear un almohadón, gritar, llorar y expresar, como mejor te resulte, todas las emociones negativas que te toca vivir.

La mayoría de los errores aquí enunciados están generados por la actitud crítica de nuestro propio ego. El ego no puede desaparecer por que necesitamos de él para actuar en este plano. La “solución” es ponerlo alineado con nuestro Espíritu. Amablemente, le podemos decir al ego que: “A partir de ahora, deberá seguir las indicaciones de un nuevo Maestro amoroso, amable, paciente y permanente, que nunca juzga y que sabe que siempre estamos haciendo lo mejor que podemos”. Si seguimos las indicaciones de nuestro Maestro Interior, nunca podemos fallar.


Autor desconocido

jueves, 22 de enero de 2015

ANTECEDENTES METAFÍSICOS DEL DR. BACH

Antecedentes Metafísicos del Dr. Bach

Por Luis Alejandro Hemández Ríos



"No tengamos temor de zambullimos en la vida; estamos aquí para adquirir experiencia y conocimientos, y aprenderemos muy poco sí no nos enfrentamos a la realidad y extremamos nuestras posibilidades." –Edward Bach



Introducción
1. Metafísica Hindú
a) Karma
b) Renacimiento o reencarnación
c) Maya
d) Dharma
e) La enfermedad como resultado de los defectos del alma
f) Cuerpo, emoción y mente no separados
g) La vía del agotamiento por la no cesación
2. Teosofía
a) La idea del alma y la personalidad
b) La reencarnación como otro "día de colegio"
c) El conflicto entre el alma y la personalidad como causantes de la enfermedad.
d) La enfermedad no es material en su origen
e) La enfermedad no es un mal a suprimir sino un beneficio a comprender
f)  El alma como rectora de la vida y de la muerte

Introducción
Habiendo sido explicitado una gran parte del modelo de pensamiento fundante del Dr. Bach es importante y viable señalar, algunas de sus fuentes "metafísicas" en el sentido de las nutriciones que recibió para construir su modo de concebir los axiomas centrales sobre el hombre, el alma, el universo, la evolución y el sentido trascendente de la enfermedad.

Entre las varias influencias me interesa citar el pensamiento metafísico de la India (hinduismo y budismo) y la Teosofía, ambas concepciones con muchos puntos de contacto con los textos bachianos.

1. Metafísica Hindú

Al volver a leer los textos del Dr. Edward Bach reencuentro en ellos la médula de las concepciones hinduistas. Es difícil aventurar la presencia histórica de una influencia directa de este pensamiento sobre la formación del cuerpo de doctrina de la Terapia Floral pero hay que reconocer la existencia de coincidencias, significativas y profundas, que hacen pensar en un cierta posibilidad de que esta conexión sea algo mas que una mera especulación. Por otra parte, Bach en varias ocasiones, explícitamente, habla de las enseñanzas de Buda y aunque entre el hinduismo y el budismo existen algunas diferencias resulta plausible pensar que el interés por uno, en el acceso occidental de la época de Bach, implica necesariamente al otro.

Al respecto de la valoración que Bach tenía sobre la Medicina y el pensamiento de la India señala en Cúrense a ustedes mismos:

"Ya quinientos años antes de Cristo algunos médicos de la antigua India, trabajando bajo la influencia de Buda, elevaron el arte de curar a un estado tal de perfección que fueron capaces de eliminar la cirugía, aunque las intervenciones quirúrgicas de su tiempo eran tan eficientes o más que las de nuestra época."

En ese mismo texto al hablar de la tarea del médico dice que:

“¡Cuánto nos hemos apartado los occidentales de aquellos ideales de la vieja Madre India, cuando era tan grande el amor ...."

Y casi al finalizar el libro, luego de hablar de las enseñanzas de Cristo cuya misión (para Bach) fue enseñarnos a obtener la armonía y la comunión de nuestra Alma con Dios, expresa:

"Las mismas enseñanzas impartieron Buda, y otros grandes Maestros que descendieron de tanto en tanto a la tierra para señalarles a los hombres el camino hacia la perfección."

Pero mas allá de la admiración por una obra o una concepción existen en los textos de Bach concordancias substanciales con el pensamiento hinduista que las vamos a tratar de establecer en torno de comprender el proceso de evolución como un proceso de liberación.

El hecho de plantear la doble naturaleza del hombre, alma y personalidad, la doble condición de inmortalidad y mortalidad, de atemporalidad y temporalidad, de estructura e historia, coloca al pensamiento de Bach en el mismo punto de partida del hinduismo: como trascender la situación histórica y temporal de la personalidad, como no dejarse consumir por los condicionamientos e ilusiones de la encarnadura, como encontrar en la tierra y en los arraigos de la vida el sendero adecuado que lleve a la liberación. Como erradicando la ignorancia encontrar el alma libre de los condicionamientos y limitaciones propias de la existencia humana.

A partir de la idea de que la perfección es una herramienta para obtener la liberación y no un fin en si mismo, afirmación sobre el cual hay numerosas fuentes en la obra de Bach para sustentarla, puede reconsiderarse a la Terapia Floral como un camino para ayudar a las personas en el proceso mayéutico y alquímico de la liberación de los condicionamientos de la personalidad. Del mismo modo que la Terapia Floral busca la "libertad absoluta" la conquista de este estado de conciencia es la razón de todas las filosofías y técnicas místicas del hinduismo. Sobre esta base de arranque vamos a considerar algunos problemas y abordajes comunes entre la obra de Bach y estas concepciones.

a) Karma
Tanto en el hinduismo como en el budismo, es el karma el que determina las circunstancias particulares de nuestra vida, en dependencia de las acciones que en un pasado reciente o remoto hayamos realizado.
Karma significa literalmente acción y cuando hablamos de karma estamos hablando del resultado de nuestras acciones, sea éste positivo, negativo o neutro.
Sin embargo no podemos afirmar que el karma sea bueno o malo, pues todo resultado de nuestras acciones (el karma en sí), simplemente pone en evidencia la intencionalidad de nuestras acciones. Y nos sirve de indicador para transformarnos y continuar nuestra evolución.
De forma similar, sobre el karma, la ley de causa y efecto, nos dice Bach en el capítulo tercero de Cúrense a ustedes mismos, que es lo que determina la parte del cuerpo que será afectada por la enfermedad, pero afirma también que la enfermedad como manifestación del karma, es una guía para ayudarnos.
"Además, la misma parte del cuerpo afectada no es accidente, sino que está de acuerdo con la ley de causa y efecto, y una vez más será una guía para ayudamos. " (Bach)

De igual forma insiste sobre el karma en otras partes de sus escritos:
"La libertad absoluta es nuestro derecho de nacimiento, pero esto sólo puede lograrse cuando garanticemos la misma libertad a toda Alma viviente que pueda entrar en nuestras vidas. Cosechamos lo que sembramos, y 'en la misma medida en que compartimos, así nos será otorgado a nosotros'.” (Bach)

b) Renacimiento o reencarnación
Para el hinduismo y el budismo de igual forma, la vida es sólo un momento en la evolución del hombre planeado para adquirir experiencia y sabiduría. Similarmente para Bach, la presente vida no es la única, sino sólo un "día de colegio" que nos permite adquirir conocimiento y perfeccionarnos. La existencia, entonces, es un proceso "educativo" y cada "día de colegio" representa un punto en el espiral ascendente de la evolución cuyo principio y cuyo fin se encuentran muy lejanos.
"La verdadera naturaleza de nuestro Yo Superior, el conocimiento de vidas pasadas y posteriores, aparte de la presente, ha significado muy poco para nosotros, en lugar de convertirse en la guía y el estímulo de cada una de nuestras acciones." (Bach)

c) Maya
El quid del existir, desde las perspectivas hinduista y budista, consiste en trascender la situación histórica y temporal de la personalidad, al no dejarse consumir por los condicionamientos e ilusiones de la encarnadura, encontrar el sendero adecuado que conduzca a la liberación y al encuentro de lo trascendente, al liberarse de los condicionamientos y limitaciones propias de la existencia humana.
Dichos condicionamientos e ilusiones que limitan y constriñen al alma humana y la someten a los dictados de la personalidad son maya, el espejismo e ilusión de nuestra propia vida. Cuando logramos trascender lo irreal (maya) y acercarnos a lo real, simultáneamente salimos de la oscuridad hacia la luz y de la muerte a la inmortalidad del Ser.
El hinduismo lo resume así:
"De lo irreal condúceme a lo real, de la oscuridad condúceme a la luz, y de la muerte condúceme a la inmortalidad." [Brihadaranyaka Upanishad 1.3.28]

Entonces, en la medida que alcancemos mayor libertad al liberarnos del espejismo y la ilusión que condena nuestras vidas al sufrimiento y la enfermedad, alcanzaremos la salud plena y verdadera.

Así, a partir de la idea de que la perfección y la completud del alma son herramientas para obtener la liberación y no fines en si mismos, planteo sobre el cual hay numerosas fuentes en la obra de Bach para ser sustentado, puede reconsiderarse a la Terapia Floral como un camino para ayudar a las personas en el proceso mayéutico y alquímico de la liberación del alma de los condicionamientos de la personalidad.

d) Dharma
El Dharma tiene una connotación inmanente y otra trascendente, la primera se refiere a su utilización y aplicación por el hombre y es equivalente a que el hombre viva de acuerdo a los dictados de su propia alma, mientras que la segunda implica la adecuación a la Voluntad Divina de la cual el alma es sólo una chispa.
En occidente es frecuente escuchar que karma y dharma son antónimos, cosa que no es así, la confusión surge cuando se entiende al karma en sentido limitado sólo como el resultado de nuestras "malas" acciones y al dharma como el resultado de las "buenas."
Karma es acción y se refiere al resultado de cada una de nuestras acciones, sin importar la intencionalidad de las mismas. Cuando su intencionalidad no va de acuerdo al dharma (tanto inmanente como trascendente), surgen el dolor y el sufrimiento. Mientras que si actuamos de acuerdo con el dharma, el resultado de nuestras acciones (el karma) será de felicidad.
En este sentido Bach es claro al expresar:
"Cada uno de nosotros tiene una misión divina en este mundo y nuestras almas usan nuestras mentes y nuestros cuerpos como instrumentos para la realización de esta tarea; de esa forma cuando los tres están trabajando al unísono, el resultado es la salud y la felicidad perfecta." (Bach)

"La salud verdadera es la felicidad y la felicidad es tan fácil de obtener porque es la felicidad de las cosas pequeñas; haciendo las cosas que realmente nos encanta hacer, estando con las personas que verdaderamente nos gusta. No hay tensión, esfuerzo ni lucha por lo inalcanzable, la salud está allí para que nosotros la aceptemos en cualquier momento cuando lo queramos. Es encontrar y hacer el trabajo para el que realmente somos adecuados”. (Bach)

"El terapeuta debe reconocer en el enfermo que su dolencia se debe exclusivamente a la pérdida de expresión espiritual que sigue al colapso de su Divina misión, provocado por los pensamientos e influencias del entorno." (Bach)

e) La enfermedad como resultado de los defectos del alma
De acuerdo con la medicina budista la ignorancia (estrechez mental), el apego (deseo/codicia) y la aversión (agresión/odio) son los tres venenos que envenenan la mente y conducen a la infelicidad y el dolor. La ignorancia provoca el oscurecimiento, según los textos médicos ya que impide la identificación de los estados insanos de la mente como equívocos y debido a ellos la generación de los deseos que inducen al ego.
El ego es la causa de los tres venenos mentales que producen los trastornos psicofísicos que conducen a la enfermedad.
Se lee en los textos médicos budistas:
"El arte de la curación implica el mantenimiento del equilibrio dinámico entre las tres divisiones de la fisiología humana y los reinos a los que corresponden en la mente: el pensamiento, la voluntad y la emoción."

Esta idea de la enfermedad como resultado de los defectos del alma, también es claramente distinguible en la obra de Bach:
"Las enfermedades primarias verdaderas del hombre son defectos como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia y si analizamos cada uno de ellos, descubriremos que todos son contarios a la Unidad. Defectos como estos son las auténticas enfermedades y es la persistencia en tales defectos  una vez que hemos llegado a un estado de desarrollo que sabemos que son erróneos  los que provocan en el cuerpo los resultados perjudiciales que conocemos genéricamente bajo el nombre de enfermedades." (Bach)

"Todos estos son ejemplos de enfermedades; el origen y las bases de todos nuestros sufrimientos y miserias. Cada uno de estos defectos, si se persiste en ellos aun contra la voz del Yo Superior, provocarán un conflicto que necesariamente tendrá que reflejarse en el cuerpo físico, desencadenando su propio tipo específico de dolencia." (Bach)

f) Cuerpo, emoción y mente no separados
Según el Tantrismo Shivaista una de las ramas poco ortodoxas del hinduismo, el cuerpo y la mente (que también manifiesta la emoción) no se encuentran separadas, sino íntimamente unidas, pues para el tantrismo, lo inmanente y lo trascendente, en aparente contradicción, son sólo la manifestación externa de una síntesis superior que las engloba y de la cual han surgido.

De igual forma para Bach, el cuerpo y la mente no son dos caras de la misma moneda, sino que son una misma cosa. No hay diferencia entre el cuerpo y el psiquismo, se trata de una misma cosa porque al enfermar, la respuesta es total de la persona. No se enferma nuestro cuerpo o nuestra mente, sino el ser humano en totalidad.

"El Universo es la manifestación de Dios; en su nacimiento, es el renacer de Dios; en su final, es Dios en su manifestación más elevada. Lo mismo sucede con el hombre: su cuerpo es la exteriorización de él mismo, la corporización de las cualidades de su conciencia.” (Bach)

g) La vía del agotamiento por la no cesación
Uno de los caminos para lograr la realización, dentro del hinduismo, es "la vía del agotamiento por la no cesación" o "el Camino del Deseo", que expresa que el deseo es una condición que no puede combatirse directamente, sino que debe cesar por el agotamiento. Camino que es aparentemente opuesto al Camino de la Renuncia, pero que es indicado para algunas personas.

El Dr. Bach también nos afirma el Camino del Deseo cuando expone:
"Nuestros verdaderos instintos, deseos, gustos o desagrados nos son dados para que podamos interpretar los mandatos espirituales de nuestra alma por medio de nuestras limitadas percepciones físicas, porque no es posible para muchos de nosotros todavía estar en comunión directa con nuestro Yo Superior. Estos mandatos están hechos para ser seguidos implícitamente porque el alma sola sabe qué experiencias son necesarias para esa alma en particular. Cualquiera sea el mandato, trivial o importante, desear de otra taza de té o un cambio completo de la totalidad de los hábitos de vida de uno, deberían obedecerse voluntariamente. El alma sabe que la satisfacción es la única cura verdadera para todo lo que nosotros, en este mundo, consideramos como pecado y equivocación, porque hasta que todo el ser se rebela contra un acto determinado, no se erradicada esa falta, sino que simplemente permanece latente, porque es mucho mejor y más rápido seguir metiendo los dedos en el pote de mermelada hasta que uno esté tan enfermo que la mermelada no ejerza mayor atracción." (Bach)

2. Teosofía

El término Teosofía deriva del griego y literalmente significa la sabiduría de Dios.

En sentido amplio designa a un basto movimiento en la historia de la filosofía, rastreable hasta el platonismo y aún vivo en nuestros días, que basa el proceso del conocimiento en la inspiración y la revelación divina. En esta dirección, un teósofo es alguien inspirado por Dios y sus obras lo que hacen es plasmar la sabiduría divina en palabras, usualmente con un lenguaje de naturaleza místico e intuitivo.

Sin embargo, Rudolf Steiner hace algunas precisiones sobre este abordaje en su libro Teosofía que es conveniente incorporar. En ese texto dice:

"El hombre llama "lo divino" a lo mas elevado a lo es capaz de alzar su mirada. Y considera que su destino supremo se relaciona de algún modo con eso que es divino. Por ello, la sabiduría que trasciende lo sensorio y que le revela su esencia y su destino puede denominarse "sabiduría divina" o Teosofía. Para al contemplación de los procesos espirituales que tienen lugar en al vida humana y en el cosmos podemos utilizar el término ciencia del espíritu. Si, como sucede en este libro, de dichos procesos se realzan especialmente los resultados que se relacionan con el núcleo esencial espiritual del hombre, se puede utilizar para este dominio la expresión "Teosofía”; porque durante siglos ha sido utilizada en esa dirección."

Teniendo en cuenta este comentario la Teosofía no se ocuparía de cualquier "sabiduría divina" sino de aquella que afecta a la esencia y al destino espiritual e imperecedero del hombre y esto marca un borde que deja fuera de esta reflexión cualquier otro conocimiento (aunque provenga de canalización) que no sea atingente a estas preocupaciones centrales de la existencia. Con esta idea en mente podemos pensar que mucha de la obra del Dr, Edward Bach se encuentra dentro de los cánones de la Teosofía.

Ahora bien, el movimiento teosófico al cual nos estamos refiriendo aquí no guarda coherencia interna en cuanto a sus desarrollos y producciones e, inclusive, en muchas ocasiones podemos apreciar la presencia de visiones encontradas. Igualmente, a pesar de esta aparente dificultad, no deja de tener importancia sus elaboraciones y el conjunto de autores que pueden llegar a incluirse en ella, tales como Jakob Boehme, Agrippa de Nettesheim y Paracelso, entre muchos otros y, aun, varias tendencias románticas de la Filosofía pueden considerarse de alguna manera como "teosóficas."

En sentido restringido, Teosofía alude a la teoría y práctica construida por Henry Steel Olcott, Madame Blavatsky y William Q. Judge al fundar la Sociedad Teosófica en Nueva York, en 1875, incluyendo, también, la exposición moderna de la misma por Annie Besant y C. W. Leadbeater como continuadores de la obra de Blavatsky en el seno de la Sociedad Teosófica, y a Alice A. Bailey y su Escuela Arcana, como exponente moderna del Movimiento Teosófico.

Ha habido en el campo floral algunas discusiones en torno de la posible influencia que pudo haber tenido la Teosofía sobre la formación del pensamiento de Bach. Para algunos esto conforma una verdad indiscutible mientras que para otros no existen razones para afirmarlo.

Sin embargo, la conexión es plausible aunque no se tengan documentos probatorios al respecto. Pero lo que si resulta muy evidente es que hay muchas afirmaciones, de puño y letra de Bach, que parecen haber sido tomadas de textos Teosóficos como, por ejemplo, sus metáforas sobre la tierra como la escuela y la evolución, además de su idea central de la enfermedad como conflicto esencial entre el Alma y la personalidad.

Por mi parte no quisiera entrar en un debate histórico sino lógico, en el sentido, de la necesariedad de contar con este antecedente para poder comprender más profundamente los planteos de Bach, ya que, puede establecerse una cierta continuidad de concepciones, por lo menos en algunos puntos concretos como reencarnación, evolución y aprendizaje de la vida, entre los postulados de Bach y los de la Teosofía. De manera que sin aseverar una relación real quiero presentar algunos comentarios sobre la Teosofía y sus paralelismos con las concepciones bachianas que parecen marcadores importantes de conectividad.

a) La idea del alma y la personalidad
La idea del alma y la personalidad como factores constitutivos del Ser en expresión física, es una de las ideas centrales tanto de la Teosofía como del pensamiento de Bach tal como fue presentado en el apartado 2a del capítulo anterior.
La Teosofía establece que el hombre tiene una constitución septenaria, pero que en su expresión más simple puede ser comprendida como ternaria, que continúa la idea platónica, retomada por el cristianismo, de que el hombre está compuesto por Espíritu, Alma y Cuerpo, que en la Teosofía se conocen como Mónada, Ego y Personalidad.

"Un ser humano es también triple, manifestándose como Espíritu, Alma y Cuerpo, o Mónada, Ego y Personalidad." [AAB. TSFC. p. 4]

"Consideremos la vida como la única forma de existencia, manifestándose en lo que se denomina materia o en lo que, señalándolos incorrectamente, denominamos Espíritu, Alma y Materia. La materia es el vehículo para la manifestación del alma en ese plano de existencia, y el alma, en un plano más elevado, es el vehículo para la manifestación del espíritu, siendo los tres una trinidad sintetizada por la vida que los compenetra a todos.” [HPB. DS. pp. 79 y 80]

b) La reencarnación como otro "día de colegio"
Bach utiliza reiteradamente las metáforas sobre la tierra como escuela para explicar le proceso de evolución. Al respecto dice en uno de sus textos:

"(...) debemos comprender que esa breve estadía en la tierra, que conocemos como vida, no es más que un instante efímero en el curso de nuestra evolución, como podría serlo un día de clase en el total de nuestra existencia, y que, aunque por el momento no podamos comprender más que ese único día, la intuición nos dice que el nacimiento está infinitamente lejos de ser el comienzo y la muerte igualmente lejos de ser nuestro final. Nuestras Almas, que son realmente lo que nosotros somos, son inmortales, y los cuerpos que reconocemos conscientemente, son temporarios, como si fueran simples caballos que montamos para realizar un viaje, o instrumentos que utilizamos para hacer un trabajo determinado."

Todos ellos son conceptos ampliamente tratados en las obras teosóficas de divulgación, donde se hace énfasis en considerar ala reencarnación como un hecho natural del devenir del Ser y se presenta la metáfora de los días de colegio para introducir su significado.

c) El conflicto entre el alma y la personalidad como causantes de la enfermedad.
Aunque la Teosofía no se plantea directamente como un sistema Médico desde un inicio, basándose en sus postulados básicos se han desarrollado diversas aproximaciones a la enfermedad y la salud entre las que podemos encontrar la Curación Esotérica de Alice A. Bailey. Allí se plantea el conflicto entre el alma y la personalidad como causantes de la enfermedad de un modo muy claro.

"Toda enfermedad es el resultado de la inhibición de la vida del alma. (..) El arte del curador consiste en liberar al alma, a fin de que su vida pueda fluir a través del conglomerado de organismos que constituyen una forma determinada." [AAB. CE. p. 14]

"Las enfermedades aparecen donde no hay alineamiento entre (...) el alma y la forma, la vida y su expresión, las realidades subjetiva y objetiva. En consecuencia, espíritu y materia no están libremente relacionados entre sí." [AAB. CE. p. 19]

"La verdadera y futura curación se efectuará cuando la vida del alma pueda fluir sin impedimento ni obstáculo a través de cada aspecto de la naturaleza forma, pudiendo entonces vitalizarla con su potencia y también eliminar esas congestiones y obstrucciones que son fuente fructífera de enfermedades." [AAB. EH. p. 23]

"La enfermedad es el resultado de la obstrucción de la libre afluencia de la vida del ALMA." [AAB. CE. p. 50]

"Toda enfermedad es causada por la falta de armonía entre la forma la vida, entre el alma y la personalidad." [AAB. CE. p. 91]

"Cuando Las energías constructoras del alma están activas en el cuerpo, entonces hay salud, amplia interacción, pura y correcta actividad. Cuando los constructores son los señores lunares y los que trabajan controlados por la Luna, a las ordenes del yo personal inferior, entonces hay enfermedad, mala salud y muerte." [AAB. CE. p. 147]

"(..) el triple hombre inferior puede ser destruido por la enfermedad debido a que no está controlado por el alma. La enfermedad se aloja en el cuerpo físico, cuando la libre afluencia de la energía, que se vierte desde el alma, está inhibida y limitada." [AAB. CE. p. 395)

"(...) la mala salud puede atribuirse a una interferencia del flujo de la vida [del alma] a través de los cuerpos sutiles así como del físico." [GH. VOSE. p. 10j

d) La enfermedad no es material en su origen
En el apartado 3d del capítulo anterior abundamos sobre la visión bachiana de que la enfermedad no debe ser buscada nunca en el terreno manifiesto en donde aparece, tal como, también, lo planteaba S. Freud. Para Bach:

"Lo que nosotros conocemos como enfermedad es el último resultado producido en el cuerpo, el producto final de fuerzas profundas y de larga data."

Bach es reiterativo sobre el concepto de que la enfermedad no es material en su origen, mismo que enuncia en diversas partes de su obra, pero particularmente en el Capítulo I de Cúrense a ustedes mismos donde escribe:

"La enfermedad no será curada o erradicada jamás por los actuales métodos materialistas, por la simple razón de que su origen mismo no es material." (Bach)

A este respecto la Teosofía nos dice:

"Partiremos de la premisa de que existen las enfermedades y que son efectos de causas internas; que el hombre ha hecho grandes progresos para comprender el efecto de estas causas cuando producen cambios en la vestidura externa del hombre, así como los conocimientos obtenidos por la ciencia para comprender la vestidura externa de Dios, el mundo de la naturaleza fenoménica." [AAB. CE. pp. 30 y 31]

"La salud y la enfermedad no pueden ser verdaderamente entendidas con sólo un estudio del cuerpo físico; debemos sondear mucho más profundamente si es que queremos descubrir las verdaderas causas." [G H. VOS E. p. 8]

"De acuerdo a estos hechos básicos podrá observarse que las erróneas actitudes emocionales y la malsana condición del cuerpo astral son los poderosos factores que producen el malestar y la enfermedad." [AAB. CE. p. 38]

e) La enfermedad no es un mal a suprimir sino un beneficio a comprender
Ya mencionamos que para Bach la enfermedad es beneficiosa, pues sostiene el hecho de que el dolor y el sufrimiento sirven de señales que nos indican la presencia de un desacuerdo entre el alma y la personalidad y la necesidad de aprender una lección "que de otro modo nos habría pasado desapercibida y que no puede erradicarse mientras que no aprenda la lección"
Esta visión de la enfermedad como "beneficio a comprender" que en última instancia es beneficiosa la encontramos también en la Teosofía:

"La enfermedad es un proceso purificador llevado a cabo para producir una expresión más pura (...) y una influyente utilidad [del alma]. Cuando esto sucede es posible la curación." [AAB. CE. p. 40]

"(..) el propósito de la mala salud y del dolor es enseñamos a evitar el error; el dolor puede ser considerado como un error subjetivo a fin de que pueda ser reconocido y corregido." [GH. VOSE. pp. 14 y 15]

"Desde cierto ángulo, la enfermedad es un proceso de liberación y el enemigo de lo estático y cristalizado." [AAB. CE. p. 20]

f) El alma como rectora de la vida y de la muerte
La noción de que la vida y la muerte no son hechos fortuitos sino que están comandados por la voluntad del alma es una noción común del pensamiento bachiano y teosófico. Bach lo hace patente en el primer capítulo de Cúrense a Ustedes Mismos:

"El hecho de que al hombre aún se le conceda la vida física, implica que el Alma que lo rige no ha perdido todavía la esperanza." (Bach)

Y sobre el particular la Teosofía expone:

"Enfermedad y muerte son el resultado de dos fuerzas activas. Una es la voluntad del alma que dice a su instrumento: Yo retiro la esencia. La otra es el poder magnético de la Vida planetaria que dice a la vida, dentro de la estructura atómica: "La hora de la reabsorción ha llegado. Retoma a mí." Así, de acuerdo a la ley cíclica, actúan todas las formas." [AAB. CE. p. 391]

"Enfermedad y muerte deben ser reconocidas como factores liberadores, cuando se producen como resultado del exacto momento elegido por el alma." [AAB. CE. p. 91]

"A medida que la humanidad va siendo consciente del alma (..), la muerte será considerada como un proceso `por mandato', llevado a cabo con plena conciencia y comprensión del propósito cíclico." [AA B. CE. p. 321]

"La muerte es un acto de la intuición, transmitido por el alma a la personalidad y que luego, de acuerdo con la voluntad divina, es llevado a cabo por la voluntad individual." [AAB. AE. p. 444]

Bach menciona algunos otros conceptos relacionados con la Teosofía tales como:

·         La idea teosófica de la construcción del carácter (virtudes para contrarrestar defectos) (Leadbeater).
·         El Gran Sol Central (Alice A. Bailey)
·         La Gran Fraternidad Blanca [102, 129, 181] (Helena Petrovona Blavatsky, A. Besant, Leadbeater, Alice A. Bailey)
·         La paz que toda comprensión trasciende [125, 179] (Alice A. Bailey)
·         El segundo advenimiento [144] (A. Besant, Leadbeater, Alice A. Bailey)

Los libros mencionados son:
Bailey, Alice A. Astrología Esotérica. 1951. [AAB. AE]
Bailey, Alice A. Curación Esotérica. 1953. [AAB. CE]
Bailey, Alice A. Tratado Sobre el Fuego Cósmico. 1925. [AAB. TSFC]
Blavatsky, Helena Petrovna. Doctrina Secreta. 1888. [HPB. DS]
Hodson, Geoffrey. Una Visión Oculta de la Salud y las Enfermedades. 1926 [GH. VOSE]


Es importante hacer notar que aunque algunos de los libros de Alice A. Bailey se publicaron después de la muerte de Bach en 1936, los conceptos esenciales de los mismos, junto con sus borradores iniciales, circularon ampliamente (antes de su publicación) desde 1919 hasta la muerte de su autora ocurrida en 1949 (algunos de sus libros se publicaron de manera póstuma incluso hasta 1960). Bailey realizó una intensa actividad educativa en grupos de estudio y por correspondencia, aún antes de consolidar la Escuela Arcana, durante sus 30 últimos años de vida. Es probable, por la evidencia presentada, que Bach haya tenido contacto con dichos textos por sí mismo.