martes, 8 de diciembre de 2015

Cuando olemos el perfume de una flor, estamos oliendo su mensaje




Stefano Mancuso: 

"Cuando olemos el perfume de una flor, estamos oliendo su mensaje"






•    Stefano Mancuso presenta el libro Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal para descubrir un mundo que se desconoce.
•    "Las plantas reconocen a su familia y se comportan de forma diferente dependiendo de si pertenecen a ella o no".

Stefano Mancuso es una de las máximas autoridades mundiales en el mundo de la neurobiología vegetal. Es profesor asociado en la Universidad de Florencia y ha publicado más de 250 artículos científicos en revistas internacionales. Ahora se lanza a escribir un libro titulado Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal. Con un lenguaje accesible para cualquier lector, el libro pone al descubierto lo mucho que le debemos al mundo vegetal.

Para introducir el libro, ¿se puede afirmar que las plantas son inteligentes?
Sí, las plantas son seres inteligentes. Depende de la definición que tenemos de inteligencia. Normalmente todas las definiciones que solemos utilizar suelen estar relacionadas con el hombre o con los animales que son muy parecidos pero, según mi opinión, la inteligencia es la capacidad de resolver problemas. Si consideramos la inteligencia de esta forma, podemos decir que las plantas son seres muy inteligentes.
¿Qué le ha llevado a escribir este libro?
Ahora hay una nueva perspectiva sobre las plantas. En los últimos diez años, la información científica ha aumentado mucho y en mi laboratorio llevamos diez trabajando sobre esto. Pero veía que la percepción del público de las plantas seguía siendo la misma por lo que pensé por qué no escribir un libro divulgativo para poder cambiar esa percepción.
¿Por qué sobrevive en la cultura humana que las plantas son menos inteligentes?
Creo que es porque estamos acostumbrados a considerar la inteligencia en relación a los seres humanos y a todos los animales que son parecidos a los seres humanos. Esos animales, aun siendo diferentes como por ejemplo las aves, siguen teniendo características que reconocemos, como una cara o unos ojos. Los reconocemos como similares a nosotros. Esto no pasa en absoluto con las plantas, digamos que podrían ser como los ovnis que vienen de otro mundo. No tienen cara, no tienen órganos y sus tiempos son muy diferentes.
¿Cuál es el motivo por el que las plantas se estudian por las diferencias con los animales y no por su parecido?
Es una pregunta muy difícil de contestar. Las plantas son tan diferentes de los animales, por su estructura, la forma de actuar, por el ciclo vital. Los consideramos muy diferentes pero también es verdad que las plantas y los animales se han desarrollado en el mismo planeta por lo que, obviamente, van a tener algo en común. Lo primero por ejemplo es que ambos son seres inteligentes. El problema entonces es que esa similitud no se percibe ni se entiende y eso hace que veamos antes las diferencias.
¿Los seres humanos disponemos de energía gracias a las plantas?
Sí, sin duda. Toda la energía, hasta la energía química, proviene de las plantas. Las plantas son la base de la cadena alimentaria. Otra cosa además es que las plantas son la base de la vida del hombre porque son la conexión entre el sol y la tierra. La energía solar que nos llega es atrapada por las plantas y consiguen transformarla en energía química, en azúcar que es lo que nosotros necesitamos para vivir. Son el punto de conexión entre la energía solar y la energía química. Sin las plantas nosotros no tendríamos energía por lo que no podríamos vivir.

¿Las plantas duermen y se comunican?
Las plantas duermen y el sueño es parecido al sueño que tienen los animales. Ellas también tienen un ciclo activo durante el día y un ciclo de descanso durante la noche y ese descanso es muy parecido al nuestro. Tienen menos sensibilidad como nosotros cuando dormimos, y si no las dejamos dormir luego necesitan dormir más.
Las plantas se comunican mucho y muy bien solo que lo hacen de forma diferente a los animales. Se comunican a través de moléculas volátiles. Cuando olemos el perfume de una flor, estamos oliendo un mensaje que la flor está lanzando a los insectos. Estas moléculas también son utilizadas para comunicarse entre ellas. Se producen para enviar informaciones sobre el ataque de un insecto o de un peligro.
¿Qué otros quince sentidos tienen aparte de los cinco clásicos?
Las plantas perciben parámetros físicos y químicos que los animales no perciben. También campos como el eléctrico o el magnético que muy pocos animales perciben y todas las plantas pueden percibirlos. Perciben también componentes químicos como metales o diferentes tipos de polución. Una raíz, por ejemplo, puede percibir hasta veinte parámetros  físicos y químicos.
¿Para qué sirve el olfato en el mundo vegetal?
El olfato es muy importante para las plantas. Yo diría que es el sentido más importante que tienen. Esto es así porque la comunicación sucede a través de moléculas volátiles. Los olores que nosotros sentimos, son mensajes que las plantas producen a través de esas moléculas. No tienen un órgano concreto como tenemos nosotros o los animales para recibir ese tipo de mensajes sino que todas las células de las plantas pueden entender a ese tipo de moléculas y actuar en consecuencia con ellas. Las moléculas volátiles están en la base de toda la información de las plantas. Su olfato puede ser algo parecido al oído de los animales y de los seres humanos.
Cuéntenos qué tienen de curioso las plantas carnívoras.
Hay muchas plantas carnívoras, esto pasó porque muchas plantas se desarrollaron en zonas donde no había mucho alimento y entonces necesitaban sacar ese componente desde los animales. Hay unas 500 especies que tienen esta capacidad. Luego hay otras plantas que se llaman proto-carnivoras, tan comunes como la patata. Si se mira la hoja de la patata en un campo se verá que a menudo hay unos insectos atrapados por la hoja y eso no es porque la hoja los pueda digerir sino que simplemente los atrapa y los insectos caen al suelo para fertilizarlo.  
¿Es cierto que las plantas reconocen a sus parientes?
Sin duda, de hecho las plantas reconocen a su familia y se comportan de forma diferente dependiendo de si pertenecen a su familia o no. Por ejemplo, sí ponemos dos plantas de la misma familia cerca van a crecer cooperando. Mientras que sí ponemos dos plantas que no son de la misma familia habrá una competición en el desarrollo.
¿Qué parecido hay entre las raíces de una planta y la red de internet?
Son muy similares, de hecho sí vemos un mapa topográfico de las raíces y de Internet vamos a ver inmediatamente la similitud. Las dos se produjeron para resistir a los depredadores. En el caso de las plantas, a los ataques de los animales y en el caso de Internet, a los ataques nucleares de Rusia a Estados Unidos. La tecnología tiene una estructura que es muy parecida a la red de las raíces de la planta por eso, es muy importante estudiar la estructura de estas redes naturales para poder luego aplicarla a la tecnología.

Fuente:

http://m.20minutos.es/noticia/2389746/0/libro-mancuso/plantas-inteligentes/mundo-vegetal/

martes, 27 de octubre de 2015

CAMPANILLA DE INVIERNO / SNOWDROP Esencia Floral

CAMPANILLA DE INVIERNO
Galanthus nivalis (blanco) / SNOWDROP


Hábitat y descripción: 
La campanilla de invierno es una planta bastante rara, que anuncia la llegada de la primavera, pertenece a la familia de las amarilidáceas, y se encuentra en plena montaña hasta los 1.600 m. de altitud. Las dos hojas verdes, lineares, surgen de un bulbo vivaz. El tallo, de unos 10-15 cm. De largo, lleva una flor única de 25 mm. De diámetro, con tres pétalos externos de color blanco leche, mientras que los extremos de los tres pétalos internos están manchados de verde. Las flores producen unas capsulas verdes, carnosas, con numerosas semillas que se dispersan alrededor de la planta, formando de ésta manera colonias.

Historia y tradición: 
La flor contiene abundante néctar segregado por los pétalos, muy apreciado por las abejas. Esta flor tiene numerosos nombres populares, como gota de leche, galante, etc.

Usos fitoterapéuticos: 
Los bulbos de la campanilla de invierno, que ocasionalmente se confunden con los del ajo silvestre, contienen abundantes alcaloides que causan vómitos y diarreas. Se desaconseja absolutamente su uso.

Esencia floral de Campanilla de Invierno

Ceder, renovación

La vaina foliar que protege el capullo floral, le permite a la campanilla de invierno atravesar la nieve que la recubre y revelar la delicadeza de su únicas flor en forma de campanilla , que primero se eleva hacia el cielo y luego a penas se abre se dobla hacia la tierra, con un movimiento de expiración, tierno y melancólico.

¡Que contraste tan sorprendente! Por un lado el gesto de crecer, cálido y energético, con ese empuje vigoroso que hace que la planta pueda quebrar el hielo y elevarse hacia la primera luz primaveral cuando este es todavía muy discreta, por el otro un gesto de abandono y humildad, con esa flor delicada que, después de haber recibido el alimento celeste a través de su color nacarado y lechoso, símbolo de inmortalidad y de conocimiento, se dobla compasivamente hacia la tierra, para insuflarle un nuevo halito vital.

La cualidad arquetípica revelada por la campanilla de invierno es la de la mirada compasiva del bodhisattva que ha elegido regresar a la tierra mientras la fealdad no haya desaparecido del mundo, para ayudar al conjunto de los seres humanos a hallar la liberación.

Es una promesa de nueva de nueva fuerza lo que transmite la campanilla de invierno. Su esencia floral ayuda a superar los momentos difíciles de la vida, a aguantar los golpes y a no dejarse abatir. . Produce una catarsis emocional y da fuerza y esperanza al individuo, liberando n el un nuevo espacio interior abierto al mundo y a las fuerzas de la vidas.

La esencia floral de campanilla d invierno nos da la fuerza y la resistencia para que nos atrevamos a emprender la acción. La esencia floral de campanilla de invierno se recomienda para los niños disminuidos que sufren por no manifestar sus posibilidades. Se aconseja a todos los que, durante la infancia, no pudieron expandirse o actuar como hubieran querido. Este permite pasar la decisión a la acción asumiendo el riesgo de comprometer su personalidad (¿Quién soy y donde esta mi lugar en esa tierra?)La esencia floral de campanilla de invierno e un catalizador de gran valor para relajar las tensiones, los traumas afectivos y las penas silenciosas  del pasado, que han quedado relegados en las profundidades del inconsciente. Expulsa los quistes mentales y emocionales que impiden salir adelante y que ensombrecen el alma. Libera las fuerzas negativas que aprisionan el corazón y permite tomar conciencia de la belleza y de las posibilidades que existen en cada uno de nosotros.

La esencia floral de campanilla de invierno facilita la liberación de los apegos emocionales del pasado así como de las emociones negativas, como la cólera y otras, causadas por el resentimiento de un sufrimiento injusto.

La esencia floral de campanilla de invierno ayuda a superar las tendencias esclerosan tés que aprisionan el cuerpo y la mente, cuando el alma ya no consigue nutrirse afectivamente. Se aconseja para eliminar todas las sobrecargas mentales y emocionales que aprisionan la psique y que impiden que la energía vital circule libremente.

La esencia floral de campanilla de invierno da alegría, entusiasmo y esperanza a los que están bloqueados en un largo invierno afectivo y emocional y cuya energía está paralizada. Es fuente de vitalidad y aporta el impulso y estimulo moral para librarse del sufrimiento del pasado y seguir adelante.


Fuente: ELIXIRES FLORALES EUROPEOS – Philippe Deroide – Ed. Obelisco

viernes, 23 de octubre de 2015

Esencia de ESMERALDA


Esencia de Esmeralda SYLFOS

















La esmeralda es una gema celosa, exclusiva. Su color verde nos muestra propiedades importantes, pero se recomienda utilizarla sola.

La Esencia de Esmeralda SYLFOS es una de las más potentes para devolver al centro la totalidad de las energías centrándolas sobre el corazón y estimular las capas energéticas concéntricas del aura. Esta esencia se recomienda para ayudar a las personas  sobrepasadas por la vida, que no saben enfrentar la multitud de eventos que vienen a cambiar lo cotidiano.

La Esencia de Esmeralda SYLFOS permite reconstruir su campo energético tratándolo en su globalidad y dinamizando nuevamente cada cuerpo alrededor del corazón. Permite reencontrar el equilibrio y la fuerza para tomarse el tiempo de acoger cada evento para poder apreciarlo a su justo valor.

Es la gema del equilibrio, que nos permite saber sopesar las cosas. Corresponde al chakra del corazón, y trabaja también los celos.

A nivel emocional y espiritual: apertura, equilibrio, reconocimiento de sus límites, coraje, espontaneidad.

miércoles, 8 de julio de 2015

Los septenios de la vida humana

Los septenios de la vida humana


“Los años fluyen en el correr del tiempo,
dejando al hombre los recuerdos,
y en los recuerdos se entretejen para el alma,
el ser y el sentido de la vida.
Vivencia el sentido, confía en el Ser
y el Ser cósmico se unirá con el núcleo de tu existencia.”
Rudolf Steiner



Desde el punto de vista de la antroposofía, la vida está dividida en ciclos de siete años, marcados por eventos físicos y anímicos concretos. Rudolph Steiner (1861-1925), fundador de la antroposofía de la educación Waldorf, fragmentó el ciclo de vida en períodos de siete años, y que se circunscriben en tres grandes momentos: la maduración del cuerpo (desde el nacimiento hasta los 21 años); la del alma (desde los 21 hasta los 42 años) y la del espíritu (desde los 42 hasta los 63 años). 

Si bien el primer septenio es el que va a repercutir para siempre en la vida de una persona, cada septenio tiene una marca indeleble, dependiendo cómo cada persona concibe el mundo y convive con él. Cada etapa es una antesala al que viene.

Primer septenio (0 a 7 años): Conciencia. En esta etapa, tanto el embrión como el niño recién nacido no tienen conciencia. Físicamente, el Yo demora más o menos un año en manifestarse. Ya en los primeros siete años el niño conforma y consolida su cuerpo físico; a partir de entonces las fuerzas que estaban dedicadas al crecimiento se liberan, transformándose en fuerzas del pensamiento. Es decir, las fuerzas vitales que ayudaron al crecimiento formarán la conciencia del niño. Desde este momento podrá pensar.

Segundo septenio (7 a 14 años): Temperamento. En este período se completa el proceso de cambio de dientes y se conforma el sistema nervioso. El niño está más despierto al mundo, ha desarrollado su capacidad de aprendizaje y está preparado para iniciar su vida escolar. Se caracteriza también por la manifestación de los temperamentos. El niño o niña tiene la posibilidad de adquirir hábitos, no solo comer, dormir, sino también hábitos de conducta, como: no criticar, respetar a los otros, saber perdonar. Por lo tanto, la labor de los educadores (maestros y padres) adquiere fundamental importancia.

Tercer septenio (14 a 21 años): Polaridad. Es uno de los septenios más dramáticos que tendrá que vivir el ser humano. Aparecen las formas corporales características y determinantes de ambos sexos: la menstruación en las niñas, y la aparición del vello y el cambio de voz en los varones. Durante este septenio el ser humano comienza a tener nuevos sentimientos y sensaciones. 

Es el aprendizaje para quererse o para distinguirse a sí mismo. El joven se encuentra inmerso en un mar de sensaciones y actuará frente al mundo según su gusto o disgusto. Aparecen las polaridades y se vive el deseo. A los catorce años surge el cuerpo anímico del niño. En los 14 el cuerpo empieza a dejar de crecer y comienza una transformación del alma o el mundo interior.

Cuarto septenio (21 a 28 años): Alma sensible. A partir de este momento podremos observar quién es en verdad la persona que comienza a manifestarse. Ellos sienten que deben liberarse de las imágenes fuertes de sus padres, y en muchos casos abandonan la casa paterna. Aquí la mayoría de las personas inicia su carrera profesional. Es un lapso de experimentación, creatividad, satisfacción por vivir y probar todo aquello que fue aprendido. Las capacidades todavía son ilimitadas, por lo tanto, todo es posible. 

El desafío está más bien en lograr el equilibrio interno, independientemente del medio que lo rodea. El individuo comienza a controlar su vida anímica, a autodominarse. Quiere saber cómo son realmente las cosas, quiere aprender a conocer la vida y el mundo. Busca con empeño una posición en él y afirmarse en su trabajo o en su profesión, compartir sus días con alguien y también formar una familia.

Quinto septenio (28 a 35 años). Alma racional. El Yo se refleja con mayor fuerza en la personalidad. La persona privilegia el pensamiento y trae también el reflejo de la individualidad; puede ser el momento de mayor orgullo, de máxima ambición y soberbia. Ha disminuido la violencia de los deseos y de los impulsos. Por lo general, el individuo se torna escéptico y le es muy difícil acceder a un pensar que no sea científico-racional. Modifica su relación con los otros, ya que terminada la juventud la vida se torna más seria. 

Es una etapa de orden. Se puede trabajar muchas horas sin cansancio, se encuentra un buen equilibrio sicofísico. Aquí se deben evitar peligros como la vida rutinaria, la necesidad de dominar al otro, el orgullo, la vanidad, la crítica, la envidia, las adicciones y la hipocondría. Hay una crisis fundamental: el balance entre los logros y las metas, es decir, lo que se ha alcanzado y lo que no se ha alcanzado. Esta crisis puede derivar en una depresión.

Sexto septenio (35 a 42 años). Alma consciente. Se desarrolla la autoconfianza, lo cual demanda un trabajo de la voluntad. A partir de este momento el individuo siente la exigencia de ser él mismo. No es ya el simple hecho de hacer y lograr lo correcto, sino de hacer y lograr aquello que tenga valor. En el plano físico suele producirse una disminución de la vitalidad y de la capacidad de trabajo, inconvenientes que pueden superarse con el aumento de la autoexigencia, lo cual tendrá un costo en el futuro. 

Aparece frecuentemente la sensación de vacío, que predispone al encuentro consigo mismo. Es también un período de aceptación de sí mismo y de los demás, lo que se transforma en un verdadero ejercicio para lograr la autoconfianza. Se analiza tanto el camino recorrido como el que resta para recorrer, y surgen las preguntas: ¿qué valor tiene lo vivido hasta ahora?, ¿qué valor puede tener mi vida para el mundo? La tarea empieza a ser el sentido de la vida. Si de niños no tuvimos un desarrollo sano en cuanto al sentimiento y a la voluntad, será difícil que esta etapa de metamorfosis pueda cumplirse con gran éxito. 





Los septenios del espíritu

El período que va entre los 42 y los 49 años es el séptimo septenio. Aquí el hombre y la mujer se convierten en principiantes o aprendices, y empiezan a recorrer el largo camino del despertar espiritual. Este período les exige reconocer que han comenzado su declinación físico-biológica. Una sensación de vacío acompaña todas las manifestaciones físicas y anímicas y normalmente trata de compensarse con gratificaciones en el mundo exterior, como viajes, cambio de automóvil, de casa y, con frecuencia, de pareja.

Los 49 marcan la entrada al octavo septenio. En plena crisis de los 50, el individuo se acerca a un fenómeno sociocultural muy fuerte, que determina drásticamente su transferencia al grupo de la tercera edad. En la mujer, el hecho biológico dominante está dado por el cese de su período menstrual o menopausia; en el hombre, algo parecido ocurre con los problemas de la próstata, aunque estos no tienen igual jerarquía sociocultural que la menopausia. 

El noveno septenio, que va de los 56 a los 63 años, es el umbral de una nueva crisis, que se puede producir como corolario de una vida de desaciertos y equivocaciones que no han podido ser reparados. Es una etapa indicada para realizar una síntesis de lo vivido y en la que se hacen presentes problemas de salud, físicos o psíquicos. Si la persona no ha hecho un trabajo de apertura espiritual, es muy fácil que toda su atención se centre en sí mismo, tornándose egoísta. 

La vivencia de la muerte es muy clara y se establece una conexión con el primer septenio: se ilumina la vida infantil y hay una reconciliación con todas sus manifestaciones. Si el hombre o la mujer no fueron buenos padres o madres, pueden descubrir ahora, como abuelos o abuelas, las delicias de esta etapa de la vida.


Fuente: Revista Mujer (Chile)

domingo, 5 de julio de 2015

EL CORAZÓN ES EL CAMPO MAGNÉTICO MÁS FUERTE DEL CUERPO

EL CORAZÓN ES EL CAMPO MAGNÉTICO MÁS FUERTE DEL CUERPO


Está demostrado que el espacio no está vacío como creíamos, está lleno de esencia viva que recién empezamos a entender y también está demostrado que nuestras experiencias interiores influyen en el mundo a través del espacio.


En 1944 el padre de la física cuántica, Planck lo identificó como la “MATRIZ”, dijo que bajo todo lo visible, incluido nuestro cuerpo, existe una mente consiente e inteligente. Esta mente es “LA MATRIZ DE LA MATERIA”, sabemos que podemos influir en este campo de formas que estamos descubriendo con el corazón, no con la mente. La mente es importante, los antiguos la distinguen de los sentimientos, estos centrados en el CORAZÓN, son “EMOCIONES COHERENTES”. 

Sentir amor, compasión, comprensión, perdón, cambia la autoestima y esto altera los CAMPOS ELECTRO-MAGNÉTICOS del CORAZÓN y éstos cambian la materia que forma lo que nos rodea.

“EL CORAZÓN ES EL CAMPO MAGNÉTICO 
MÁS FUERTE DEL CUERPO”

Los sentimientos inciden en el campo que interconecta la materia y alteramos nuestra realidad de forma casi milagrosa para nuestra ciencia.

Las antiguas culturas indígenas, parten de ahí de que todo está conectado y somos parte de ello, la clave es la unión de PENSAMIENTO-SENTIMIENTO Y EMOCIÓN… EN EL CORAZÓN. Se distinguen tres experiencias corporales relacionadas como por ejemplo; podemos pensar en la relación perfecta o la paz mundial, pero lo atraemos a nuestra vida si insuflamos EMOCIÓN a esa idea.

La EMOCIÓN procede de los 3 centros creativos inferiores. La fuerza de la emoción dota de vida a nuestro PENSAMIENTO y ambas ENERGÍAS se juntan en el CENTRO que falta: “EL CORAZÓN, que los científicos llaman “Oscilador de Cristal líquido del pecho”, éste genera ONDAS ELECTRO-MAGNÉTICAS que influyen en lo que nos rodea, según nuestros PENSAMIENTOS y la EMOCIÓN que les infundamos.

El SENTIMIENTO, según la tradición sánscrita, es
 la “UNIÓN DEL PENSAMIENTO Y LA EMOCIÓN”.

EL SENTIMIENTO es el REZO (la oración) 
el SENTIMIENTO es el “LENGUAJE DIVINO”.

Las oraciones, afirmaciones, creencias, el lenguaje, al comunicar desde el corazón, tienen un gran impacto inmediato en nuestro cuerpo y en mundo, la emoción y las creencias son literalmente un lenguaje NO VERBAL que el CAMPO ENTIENDE, y este campo funciona en “TIEMPO REAL”.


Fuente: Greeg Braden